El país más seguro del mundo en caso de una guerra nuclear es uno de los más bonitos: la mala noticia es que está en la otra punta del mundo

A lo largo de la historia siempre ha habido conflictos, pero ahora están todas las alarmas encendidas y está bien saber qué lugares son más seguros por si acaso.

Este es el país más seguro del mundo en caso de catástrofe nuclear
Este es el país más seguro del mundo en caso de catástrofe nuclear / Istock / Mumemories

Desde hace unos años, diversos países han entrado en guerra, causando la preocupación del resto del planeta por el posible estallido de una guerra nuclear. Ucrania, Rusia, Israel, Gaza, Palestina e Irán se encuentran sumidos en un conflicto que al contrario de querer terminar, parece que sigue escalando poco a poco y van sumándose otros países con un enorme potencial nuclear. Aunque el escenario de guerra nuclear en Europa es improbable, la preocupación es real.

Las tensiones hacen que los expertos teman un ataque atómico que no sucedió durante la Guerra Fría pero que también copó todos los titulares en aquella época. Los análisis más recientes establecen que una explosión nuclear afectaría en un radio de hasta dos kilómetros causando devastación total, incendios masivos y una peligrosa exposición a radiación gamma. Aunque los mayores riesgos para la salud y el medio ambiente llegarían después con la lluvia radiactiva.

Adriana Fernández

Qué países están más expuestos

Los países más expuestos son aquellos que albergan las bases militares estratégicas de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte), siendo uno de los más vulnerables Alemania, con instalaciones en Ramstein y Büchel. Polonia también correría un riesgo importante al ubicarse cerca de Rusia y Bielorrusia, potenciales blancos de ataque. Italia o los países bálticos tampoco se salvarían por contar con bases y por su cercanía a Rusia, respectivamente.

Alemania es uno de los países más expuestos en caso de guerra nuclear

Alemania es uno de los países más expuestos en caso de guerra nuclear

/ Istock / Eloi_Omella

La Península Ibérica resulta un blanco poco probable, así que podría situarse entre los más seguros dentro de la inseguridad que existe al pertenecer al continente europeo. Pero el sitio ideal para refugiarse ante un posible ataque tendría que estar alejado de cualquier zona de potencial conflicto, que no tuviera armas nucleares, bases militares y que mantuviera una postura neutral. Debería estar alejado de Estados Unidos, Europa, Sudamérica y Oriente Medio en todos los sentidos.

Opciones para huir de un desastre nuclear

Irlanda podría ser una buena opción: es neutral, no forma parte de la OTAN y suele evitar los conflictos globales, pero está cerca de Europa, así que no sería el país más seguro. Algo similar sucede con Islandia, que está aislada, estratégicamente es más insignificante y no cuenta con ejército armado. Sin embargo, sí que pertenece a la OTAN y, además, presenta un ambiente muy agresivo, por lo que poca gente sería capaz de sobrevivir allí si no está acostumbrada.

Refugio de guerra en Suiza

Refugio de guerra en Suiza

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Suiza podría parecer también una solución, ya que cuenta con refugios para prácticamente toda su población, no es parte de la OTAN y cuenta con muy buena defensa, además de la protección natural por sus montañas. Pero su ubicación geográfica en medio del continente hace que no sea demasiado segura. Es por eso que quizá la mejor zona en la que refugiarse serían las islas que se encuentran en el océano Pacífico como Tuvalu o Fiji.

Vista de Auckland, la ciudad más poblada de Nueva Zelanda

Vista de Auckland, la ciudad más poblada de Nueva Zelanda

/ Istock / nazar_ab

Estas islas serían muy buena opción, aunque sus recursos naturales son bastante limitados. Con esto, Nueva Zelanda se postula como uno de los países más seguros en caso de guerra nuclear por diversos motivos: su aislamiento geográfico, su autosuficiencia alimentaria, su política de no alineamiento con conflictos, su estabilidad política y su infraestructura bien desarrollada. A esto se suma su belleza natural, pero también la dificultad de conseguir la nacionalidad.

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