Opel Astra GTC

El Opel Astra GTC con techo panorámico es un coupé moderno, deportivo y con un plus de visibilidad delantera enfocado tanto a la seguridad como al disfrute pleno. Sin duda, un ejemplar único que no puede igualarse a otro modelo de su segmento.

J. Manuel García Rubio

Dentro de la extensa gama del Opel Astra sobresale por méritos propios una versión, o más bien una opción, que es la variante GTC con techo panorámico. Una inusual extensión del cristal delantero hasta casi la mitad del techo hace posible un disfrute especial en un coche de estas características, un coupé de tres puertas en el que se va sentado diez milímetros más bajo que en las versiones normales del Astra; además, su aspecto deportivo presenta unas líneas muy atractivas.

De hecho, el Astra GTC con techo panorámico resulta único en su especie por ser el primer coche que puede montar un techo con estas formas, que además se revelan muy prácticas en seguridad por la gran visibilidad que aportan. Sencillamente, no hay otro modelo en su segmento en el mercado español que tenga esta distinción en un coupé.

En su conducción, la amplitud de miras que ofrece se traduce en una gran confianza en ciudad y carretera. El hecho de poder ver cosas que en otro coche se escaparían a la vista y a los sentidos no produce merma alguna para un manejo seguro. Admirar una urbe desde un coche como éste aporta sensaciones nuevas, y como mues- tra valgan estas imágenes de la mágica ciudad de Venecia, que en esta época celebra sus tan deseados carnavales.

Para aquellos que piensen en las molestias del sol cuando se tiene enfrente o cuando se deja el coche aparcado sin una sombra en kilómetros a la redonda, este parabrisas panorámico encuentra una solución lógica y fácil de aplicar. Se trata de una cortina extensible con parasoles. Con ella desplegada, los niveles de luz interior y radiación solar son iguales a los de las versiones con techo convencional.

El techo panorámico del novedoso Astra GTC es un elemento opcional, que cuesta algo más de mil euros en las versiones de equipamiento denominadas Enjoy y Sport, y es de serie en la Cosmo.

Variedad de motores
Si de algo puede presumir el Astra GTC con techo panorámico es de su enorme relación de motores disponibles con una gran efectividad tanto en gasolina como en diésel. Dispone también del mismo amplio abanico de motores que la gama Astra normal y con cajas de cambios manuales de cinco o seis relaciones, según se trate de la versión, o automático (Easytronic).

Entre los primeros, podemos optar por llevar debajo del capó potencias entre los 90 y los 200 CV de un espectacular motor Turbo de 2.0 litros de cilindrada con unas prestaciones de infarto. La inmensa fiabilidad de estos motores ya es conocida en modelos anteriores de Opel, así como en otros como el Vectra o el Zafira. Sin duda, es una elección segura en todos los sentidos.

Los diésel son conocidos no sólo por esas siglas específicas de la marca (CDTi) sino también por su grandes cualidades tanto en potencia y capacidad de empuje como en bajos consumos y nivel sonoro, lo que se denomina rumorosidad en el habitáculo. Desde el 1.3 CDTi de 90 CV, el primer escalón de acceso a la gama, nos encontramos con un nivel de prestaciones ejemplar, con un motor que responde a la perfección en todas las situaciones. Resulta perfecto para rodar con mucha alegría y disfruta de una autonomía enorme.

De todas formas, para los que la barrera de los cien caballos constituye una marca a batir cueste lo que cueste, el Astra GTC ofrece también otros tres puntos de potencia más: 100, 120 y 150 CV. En los tres casos, y más concretamente en los dos últimos, las mecánicas de vanguardia permiten ver cómo las aspiraciones de un diésel en carretera se consiguen sin mayores problemas, poniendo incluso en apuros a modelos con motores de gasolina más potentes.

Como hemos dicho, el Astra GTC es un coupé, es decir, tiene dos puertas y el portón trasero, que varía con relación a la carrocería de cinco en que es algo más pequeño por den- tro. Sin embargo, goza de un espacio generoso en la plazas delanteras, acrecentado por la considerable luminosidad que ofrece este tipo de techo.

Suspensión deportiva
La sensación de estar en un coche más grande asalta agradablemente incluso a los pasajeros de los asientos traseros, que compensan de este modo la singularidad de los cristales laterales con una pequeña superficie por la forma descendente del techo y los anchos montantes laterales.

Como denominador común de los Astra GTC se puede citar la suspensión deportiva, que, además, otorga una altura al suelo menor para una mejor estabilidad. Así, el Astra GTC es muy fácil de conducir por la confianza que transmite y resulta cómodo a pesar de una aparente sequedad en la absorción de los baches.

Dependiendo de la versión elegida, se puede disponer de control de estabilidad de serie u opcional, lo que es a todas luces aconsejable. No obstante, el Astra GTC permite incorporar algunas opciones muy recomendables, como el sistema IDS Plus de Opel, un combinado de suspensión adaptativa (CDC) que integra la variación del tacto tanto en el acelerador como en el volante y el funcionamiento del cambio automático Easytronic en un paquete de opciones denominado Pack Sport Chasis. Esta suspensión adaptativa es de serie en el acabado Sport.

También en algunos casos es posible decantarse por la opción de Sport Swicht, un dispositivo situado en el salpicadero para cambiar, precisamente, el tacto de los mandos antes citados, además de desconectar el control de estabilidad si se mantiene pulsado durante unos segundos.