Ocho cuevas que visitar en las Islas Baleares

La cara más sorprendente de las Islas Baleares está bajo tierra con impresionantes cuevas y lagos de agua dulce y salada.

Adrián Lorenzo
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Foto: ISTOCK

De norte a sur, el archipiélago balear está lleno de cuevas y grutas que constituyen verdaderos tesoros arqueológicos para los que las estudian y conservan, pero también para el público en general que busca un tipo de turismo más familiar. Estos paraísos subterráneos, que se han ido formando con el transcurso de los años y los siglos, están considerados entre los bellos del planeta.

De hecho, los expertos aseguran que sus increíbles lagos de agua dulce o salada y las curiosas estalactitas y estalagmitas, que crecen caprichosas bajo el suelo de las islas, poseen más de dos millones de años. Para ver algunas de las más sorprendentes hay que trasladarse hasta Mallorca, enclave con más de 200 cuevas naturales.

Precisamente aquí, en la isla más grande del archipiélago balear, empieza el recorrido a través de ocho cuevas entre las que destacan: las Cuevas de Artá o las cuevas del Drach (Mallorca); Cales Coves (Menorca); la Cueva de Can Marçá (Ibiza); y las Cuevas de Sa Columna (Formentera).

Cuevas de Artá (Mallorca)

Las Cuevas de Artá están situadas en la costa marítima del término municipal de Capdepera, en el Cap Vermell, rodeadas de montañas que se levantan sobre el mar. Nada más entrar, los visitantes acceden a un vasto departamento llamado Vestíbulo, con estalactitas y estalagmitas de gigantes dimensiones y formas. La más espectacular es una estalagmita de 22 metros de altura, una de las más grandes e impresionantes de Europa.

Cuevas del Drach (Mallorca)

Se encuentran en el municipio de Manacor, cerca de Porto Cristo, y se trata de cuatro grandes cuevas conectadas entre sí cuyos nombres son Cova Negra, Cova Blanca, Cova de Lluis Salvador y Cova dels Francesos.

Se extienden hasta una profundidad de 25 metros y alojan un gran lago subterráneo, llamado Llac Martel, de unos 115 metros de longitud y catalogado como uno de los mayores a nivel mundial.  Los visitantes podrán disfrutar de un inolvidable concierto de música clásica que se ofrece diariamente en directo.

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Cuevas dels Hams (Mallorca)

Situadas en Porto Cristo y famosas por sus formaciones arborescentes, estas cuevas descubiertas en 1905 fueron las primeras que se abrieron al público en España en 1910. El recorrido de una hora de duración comienza con un descenso a la Cueva Redonda en la que los visitantes pueden disfrutar de un inmenso jardín botánico y de un pequeño tentempié con un licor típico de la zona y una tapa.  La visita continúa en la Cueva Azul con la proyección de un documental sobre la historia de Mallorca y las Cuevas dels Hams llamado Digithams. Y acaba en la Cueva Clásica, compuesta por doce galerías donde se encuentra Mar de Venecia, un pequeño lago subterráneo.

Cuevas de Campanet (Mallorca)

Las Cuevas de Campanet están situadas en el monte de Sant Miquel –en la Serra de Tramuntana- al norte de Mallorca. Tienen una superficie de 3200 m² y un recorrido cercano a los 400 metros que se pueden recorrer en unos 40 minutos de duración.

Islas Baleares

Cales Coves (Menorca)

Cales Coves, situadas en el municipio de Alaior, son un conjunto de calas y cueva protegidas por dos acantilados espectaculares: el barranco de Son Domingo y el barranco de Biniedrís. Este entorno natural está compuesto por casi 100 cuevas artificiales que fueron utilizadas como Necrópolis durante la Edad de Bronce.

Cueva de Can Marçá (Ibiza)

Localizada en un hermoso enclave natural del norte de Ibiza, la Cueva de Can Marçá constituye uno de los atractivos turísticos más importantes de la isla. Con más de 100.000 años de antigüedad, este enclave fue descubierto por grupos de contrabandistas que la utilizaron para esconder sus mercancías en la antigüedad. De hecho, aún se pueden ver las marcas con las que señalaron la entrada y la salida.

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Cueva d’en Jeroni (Formentera)

La pequeña de las islas pitiusas posee atractivos de enorme riqueza, entre los que destaca la impresionante Cova d’en Jeroni, una cueva de piedra caliza en forma de bóveda que fue descubierta en 1975 cuando el propietario de la tierra y la casa cercana estaba cavando un pozo. Según los estudios científicos que se realizaron en el momento de su descubrimiento, la antigüedad de la cueva es de aproximadamente tres millones de años y la estalactita más antigua tiene alrededor de 450.000 años.

Cueva de sa Columna (Formentera)

La Cueva de sa Columna es una impresionante caverna con techos de hasta 10 metros de altura que contiene estalactitas, estalagmitas y columnas enormes. Está ubicada dentro de la zona de cuevas prehistóricas donde encontraron restos de los primeros pobladores de Formentera, entre el 1800 y 2000 antes de Cristo. Desde este enclave natural se puede disfrutar de unas vistas impresionantes de toda la isla.