Cuando el turismo tiene una deuda con la luz (y los Objetivos de Desarrollo Sostenible)

La OMT señala que el turismo es un sector de alto consumo energético. Con la utilización de energías renovables en sus instalaciones ser vería aumentada significativamente la cuota de energías limpias en el mix mundial.

A. Planchuelo
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Foto: D.R.

Desde el año 2015, la ONU nos ha dejado una guía de cómo afrontar el futuro para conseguir un mundo mejor en el año 2030. Se adoptaron 17 objetivos globales para el desarrollo sostenible (ODS) con la misión de erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos. Al conjunto de acciones para llevar a cabo todo ello se le ha llamado la Agenda 2030. Cada objetivo tiene metas específicas, hasta un total de 169, que deben alcanzarse en ese año.

El mundo en su conjunto está haciendo un gran esfuerzo por divulgar su contenido generando una toma de consciencia global, indispensable para su cumplimiento en el plazo previsto. Es indudable que los viajes y el turismo tienen mucha influencia en la agenda, como así lo acredita la Organización Mundial del Turismo (OMT), por lo que parece muy interesante exponer muy brevemente cada uno de estos objetivos y su repercusión en este sector.

La energía solar fotovoltaica permite dotar de electricidad a muchos poblados y comunidades muy aisladas que solo utilizan el fuego como fuente energética.

Respecto al ODS 7, energía asequible y no contaminante, la OMT señala que el turismo es un sector de alto consumo energético, por lo que con la utilización de energías renovables en sus instalaciones se vería aumentada significativamente la cuota de energías limpias en el total del mix mundial. Principalmente con la renovación de los sistemas de producción energética de los grandes complejos turísticos y la mejora de su eficiencia. 

También, a pequeña escala, la implantación de alojamientos turísticos en sitios lejanos y poco desarrollados trae consigo la necesidad del abastecimiento energético empleando nuevas tecnologías para la generación de electricidad, que en muchas ocasiones se realizan mediante placas solares fotovoltaicas o pequeños aerogeneradores. Esta tecnología, cada vez más avanzada y accesible, está permitiendo dotar de energía limpia a muchos poblados y comunidades muy aisladas que todavía hoy, principalmente en el África subsahariana, solo utilizan el fuego como fuente energética para la iluminación y la calefacción.