Nuevos Mercedes Benz Clase C

La prestigiosa marca alemana no ha querido arriesgar mucho en cuanto el diseño del flamante Clase C. Eso sí, la compañía ha fabricado este modelo un poco más grande que el anterior, su verdadero talón de Aquiles en cuanto a la capacidad interior y la comodidad de sus plazas traseras. No obstante, y aunque las citadas plazas han ganado algo de espacio, todavía no resultan lo suficientemente holgadas para que viajen cinco adultos. El que ha salido más beneficiado es el maletero, con una excelente capacidad de 475 litros, uno de los más grandes de su categoría.

Todas las versiones equipan de serie un cambio manual de seis marchas, excepto el 350, que incorpora una caja automática de siete velocidades con un funcionamiento impecable, tal y como ya hemos comprobado en otros modelos de la casa. La gama de motores diésel es variada, de cuatro y seis cilindros. Los cuatro cilindros rinden una potencia de 136 y 170 CV, y el de seis llega hasta los 224 CV, una potencia que casi convierte a esta berlina en un deportivo por lo bien que se desenvuelve en la carretera. En cuanto a las motorizaciones de gasolina, el más pequeño ofrece una potencia de 156 CV y le sigue el de 185 CV. Los de seis cilindros comienzan con 204 CV, siguen con 231 CV hasta el más potente, de 272 CV. La verdad es que en este apartado presenta pocas novedades, aunque la firma ha conseguido que el modelo contamine algo menos que el de la generación anterior. Como suele ser habitual en la marca, se presenta con tres tipos de acabado y equipamiento: Classic, Avantgarde y Elegance. El Classic es la versión más barata. Con un bastidor excepcional, el "pequeño" de la Clase C es un tracción trasera que experimenta un comportamiento impecable; se podría decir que ejemplar. En todo momento da una gran sensación de seguridad, con un equilibrio en cada uno de los aspectos digno de elogio. Sus reacciones resultan muy predecibles y su conducción es bastante suave y fácil. Aunque el equipamiento de serie no está nada mal, en la compañía Mercedes se deberían haber estirado un poco más con detalles como el freno de mano eléctrico o el programador de velocidad activo. Ahora bien, afortunadamente los precios no han subido mucho con respecto a los de la anterior generación y oscilan entre los 32.900 a del modelo más asequible y los 47.900 € de la versión más lujosa.