Nuevo museo del cocodrilo en Egipto

Un viaje a Egipto no será completo si no se visita el Museo del Cocodrilo, un animal al que los egipcios rendían culto y que fue considerado símbolo de la fertilidad.

Animal odiado y al mismo tiempo admirado, el cocodrilo es una auténtica leyenda en Egipto. Los antiguos egipcios rendían culto a Sobek, un dios-cocodrilo asociado con la fertilidad, la protección y el poder del faraón. Millones de años después, este emblemático animal se convierte en protagonista de la vida cultural del país africano donde contará con su propio museo situado en Aswan, inaugurado el pasado mes de enero.

Tres años se han necesitado para crear un lugar que albergue este peculiar centro, situado frente al Templo de Kom Ombo, acogerá una colección formada 40 cocodrilos momificados de diferentes especies, desde piezas pequeñas de 1.50 metros, hasta los grandes ejemplares que alcanzan los 5 metros.

Con vistas al Nilo y frente al histórico templo en la parte alta de la ciudad egipcia, las autoridades egipcias prevén que el nuevo museo se convierta en una importante atracción turística tanto para el visitante nacional como internacional.

El Museo del Cocodrilo ofrecerá a sus visitantes una colección de cocodrilos momificados, un feto de este tipo de reptil y huevos. También se muestra una colección de estatuas de madera y granito de cocodrilo junto a réplicas de los agujeros de caimán en las rocas. Con esta inauguración, se rinde homenaje al dios Sobek, quien era representado como un cocodrilo o un hombre con la cabeza de reptil, era visto como un antiguo Dios egipcio muy poderoso, que incluso se creía que había sido el creador del mundo. Con el tiempo se convirtió en un símbolo de la fertilidad del Nilo. Por esa razón se hicieron diferentes templos, en honor al Dios Sobek, en Kom Ombo, Esna, Fayoum y otras muchas zonas.