Museos marítimos por España: un mar de aprendizaje

Los apasionados del mar no se pueden perder estos museos marítimos.

Henar Ortega
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Foto: ISTOCK

El mar siempre ha ocasionado fascinación al hombre. La humanidad entera se rinde a la grandeza de los océanos desde tiempos inmemoriales. Para cuando esa atracción  se torna en curiosidad hemos localizado en España una serie de museos especializados en el mundo del mar que a buen seguro colmarán las ansias de saber y garantizan un buen plan para todas las edades. Porque el saber no ocupa lugar y los misterios del mar son inescrutables.

Museo de las Anclas Philippe Cousteau

Está ubicado en Salinas y es un buen plan que incluir en una visita de relax a Asturias. Más que conocimiento sobre el mar, proporciona reflexión y deleite ante la inmensidad. Es un museo al aire libre, compuesto por una serie de elementos de lo que podríamos denominar ‘land art’, en un enclave de ensueño. Varias de las piezas son anclas reales de embarcaciones históricas. El oleaje parte las rocas sobre las que se alza la más impresionante de las piezas: un busto de Philippe Cousteau, el mítico apasionado, estudioso y científico del mar. Un museo de sensaciones.

Museo Naval de Madrid

Está en situado en una primera planta en el número 5 del Paseo del Prado, en el Cuartel General de la Armada. Se trata de un espacio de divulgación que cuenta con objetos desde el Siglo XV a la actualidad. Destacan su amplia colección de reproducciones a escala de distintos tipos de embarcaciones y un mapa de Juan de la Cosa del continente americano que data de 1500 y que es el más antiguo que existe. Además hay una interesante colección de restos de la nao San Diego, que naufragó en Filipinas en 1600 y cuyos restos fueron encontrados en la última década del siglo XX en los alrededores de Manila. Historia pura de nuestras embarcaciones y de los designios de nuestros marinos. El museo hace visitas guiadas y desarrolla actividades y talleres dirigidas a distintos colectivos.

Museo Naval de Canarias

Las Palmas de Gran Canaria es un destino de lo más habitual. Incluir museos en el plan vacacional no lo es tanto pero merece mucho la pena. La historia de estos terrenos pasa por armas como un torpedo de los utilizados por los submarinos alemanes en la II Guerra Mundial. Se pueden ver materiales antiguos para el buceo de gran profundidad y hasta una máquina manual fabricada en Londres en el año 1914 para dar aire a los buzos,  tremendamente innovadora para la época. Otros atractivos destacados de este museo son los modelos de buques del siglo XVIII y de otros más modernos como el Juan Sebastián de Elcano, así como banderas históricas de las Ayudantías de Marina de Villa Cisneros, El Aaiún y La Güera, testigos de excepción de la evacuación del Sáhara Español en 1975 y 1976.

Museo Naval de Cartagena

Un museo con formidables vistas tras su traslado a la actual ubicación, en el puerto. Está fuertemente ligado a la historia de la ciudad de Cartagena y a la del antiguo Departamento Marítimo del Mediterráneo. Aquí caben ciencias náuticas, construcción naval y arsenales, artillería, sanidad, uniformes, banderas, artefactos de submarinos y buceo, expresiones artísticas, e historia hasta nuestros días. Destacan el legado del teniente de navío Isaac Peral; una extensa colección de herramientas de carpintería de ribera (construcción artesanal de embarcaciones en madera) utilizadas en la construcción naval durante los siglos XVIII y XIX; y un esplendoroso modelo del navío Septentrión, del siglo XVIII.

Museu Marítim de Barcelona

Está enclavado en la zona de Drassanes. Tiene más de 80 años de historia y pretende difundir el patrimonio marítimo de este importante puerto de la zona del Mediterráneo. La Batalla de Lepanto se puede vivir aquí a tamaño natural a través de una  réplica a escala real de su barco insignia, la Galera Real de Juan de Austria. Exhibe piezas arqueológicas desde principios de la era cristiana, como  ánforas, cepos de anclas y muelas, y piezas de artillería, como la llamada La Pantera, con las armas de Francisco III de Módena y su nombre grabado. La cartografía náutica y los instrumentos náutico-astronómicos resultan de especial interés, con incluso un portulano (mapa que permite el uso de brújula) que perteneció a Américo Vespucio. Vale la pena visitarlo, incluso, simplemente por disfrutar de la zona del patio del edificio de las Atarazanas Reales, en la fachada marítima de la ciudad y al pie de la montaña de Montjuïc.

Museo Naval de Ferrol

Este museo se ubica en el histórico edificio del Arsenal de Ferrol conocido como “Presidio de San Campio”, construido en estilo barroco-neoclásico en la segunda mitad del siglo XVIII. Dentro del complejo “Centro Herrerías” de la Armada, el acceso se realiza a través del  Cantón de Molíns y en su interior nos encontramos con más de 2.650 registros catalogados entre piezas, conjuntos y colecciones de valor histórico, artístico y técnico relacionados con la actividad de la Armada así como con su estrecha relación con Ferrol y la historia naval y marítima de España. Destacan especialmente su Exposición de Anclas, considerada la mejor del mundo, que reúne más de cien tipos diferentes de anclas correspondientes a diferentes épocas. También destacan las colecciones de los pecios del galeón San Gerónimo (1597) y de la fragata Magdalena (1810), además de los modelos a escala de buques, armas, instrumentos náuticos, uniformes, cuadros y otros. El Museo organiza visitas guiadas y dispone de una Biblioteca con más de 20.000 obras catalogadas así como de una Sala de Úsos Múltiples para exposiciones temporales y otros actos.