Mitsubishi Montero

El Mitsubishi Montero ofrece sus mejores prestaciones en los terrenos más duros y complicados, aunque en carretera también se muestra seguro.

Motor Zeta

Mientras que la mayoría de las marcas vienen diseñando en los últimos tiempos todoterrenos que se adaptan mejor al asfalto que al campo, Mitsubishi sigue fiel con su emblemático Montero y no ha querido entrar en las nuevas modas. Es más, todavía ha mejorado las aptitudes camperas del modelo al mismo tiempo que lo ha hecho más cómodo para el campo. De esta manera, la marca japonesa no quiere perder esa legión de incondicionales que siempre ha tenido. No obstante, el hecho de que sea un automóvil perfecto para los terrenos duros no significa que en carretera sea un vehículo torpón. Se defiende bastante bien y con aplomo, aunque no lleva los neumáticos adecuados para circular demasiado deprisa ni tampoco lo pide, en especial por carreteras que presentan curvas muy cerradas, donde los balanceos de la carrocería se notan más que cuando circula por autovías y autopistas. En esta nueva generación, el bastidor ha aumentado la rigidez. Por otra parte, se puede adquirir con cambio manual o automático. Este último sólo existe en las versiones más lujosas, denominadas Intense y Kaiteki.

La menos equipada -Invite- sólo lleva el cambio manual. Para moverse por el monte dispone de bloqueo electrónico del diferencial, pero también de bloqueo mecánico para situaciones más extremas. Con una estética más refinada, pero sin perder ese frontal poderoso, al Montero pocos obstáculos se le ponen por delante. A veces es capaz de pasar por algunos sitios por los que el conductor no muy avezado ni siquiera se atreve. La suspensión independiente en las cuatro ruedas lo hace todavía más versátil. Por ora parte, el motor más demandado es el turbodiésel, que da una potencia de 170 caballos. La versión con motor de gasolina sólo se comercializa bajo pedido y monta un motor de 3,8 litros de cilindrada y 250 CV de potencia. Aunque el interior sigue manteniendo la sobriedad clásica de la casa japonesa, en los nuevos Montero parece que se han soltado algo el pelo los diseñadores y han introducido sugerentes elementos decorativos de aluminio y madera con el fin de darle más calidez al habitáculo. Los precios de este exceletente y duro todoterreno oscilan entre los 32.990 a de la versión más basica y los 50.900 a de la más cara y lujosa.