Un mito viajero que mide 3.939 kilómetros

La guía de Mayorgas y Mendiano detalla los encuentros imprescindibles estado por estado, desde Illinois hasta California

Mariano López
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Foto: miroslav_1 / ISTOCK

Es muy probable que cada uno de nosotros lleve años soñando con viajar a un lugar, un destino, una ruta, que solo con pronunciar su nombre ya colma nuestra imaginación. En ocasiones, ese sueño es compartido por miles o millones de posibles viajeros. Entonces la palabra, el destino, la ruta, adquieren la condición de mito. Es el caso de la Ruta 66, la madre de las carreteras estadounidenses. Un sinónimo de libertad, música, bares, moteles, tipos de la América profunda y grandes posibilidades de aventura. Antonio Mayorgas y Miguel Ángel Mendiano soñaron con ese mito: recorrer la Ruta 66 en un Cadillac descapotable. Hace años tuvieron la ocasión de completar su sueño (con otro coche) y les pareció que la información que habían adquirido durante su viaje debía ser compartida, en beneficio de otros viajeros, otros soñadores. Ahora acaban de publicar la guía más completa existente de la Ruta 66, después de muchos viajes por cada tramo de la Ruta, durante ocho años de trabajo. En la mayoría de los casos, Mayorgas y Mendiano han visitado cada población de la Ruta al menos en dos ocasiones para elaborar su libro, una joya que lleva junto a su título (Solo Ruta 66) la medida exacta, originaria, de la Ruta: 3.939 kilómetros. 


La guía de Mayorgas y Mendiano detalla los encuentros imprescindibles estado por estado, desde Illinois hasta California


La Guía de la Ruta 66 de Mayorgas y Mendiano detalla los encuentros imprescindibles para los amantes de este gran mito viajero, Estado por Estado, desde Illinois hasta California. Decenas de fotos y centenares de apuntes, con bibliografía, sugerencias e historias fascinantes como la del Bagdad Café, donde se rodó la película del mismo nombre, o la del Cadillac Ranch, donde los viajeros siguen cubriendo de grafitis los cadillac semienterrados. Un libro perfecto para los que deseen recordar su paso por la Ruta y un completo trabajo de campo para quienes quieran viajar desde Chicago a Los Ángeles (esa es la dirección adecuada, nunca al revés) por una Ruta que, aunque ha sido parcialmente devorada por las autopistas, continúa alimentando los sueños de grandes viajeros.