Las mejores playas de Badajoz

Embalses convertidos en lugares de baño idílicos para los amantes de la naturaleza, para practicar deportes naúticos y para el avistamiento de aves, entre otros. 

Irene González
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Foto: Irene González

Cinco grandes embalses han convertido la zona noreste de Badajoz en un paraíso para las aves, la naturaleza, para el baño, los deportes acuáticos, y la pesca. Los grandes embalses de Badajoz son excelentes reservas de fauna y aves, y un inmejorable punto de encuentro para disfrutar del agua. Los pantanos de Cijara, García de Sola, La Serena, Zújar y Orellana, han transformado a la Comarca de La Siberia en una exuberante reserva natural acuática, de espesa vegetación y abrupta serranías, que se rinden ante una de las costas dulces más extensas de España. Es una gran desconocida que posee el mayor número de kilómetros de costa interior de nuestro país, y que guarda paisajes vírgenes de belleza indescriptible. Recorremos la costa dulce de una auténtica joya medioambiental, que ha sabido preservar sus aguas, humedales, lagos y manantiales.

Este territorio fértil, al que sus poderosos embalses han convertido en un paraíso, es la meca de los amantes de la naturaleza.

Desde el fértil Embalse de Cijara

Desde su construcción en 1956, el potente embalse de Cíjara se ha convertido en una auténtica área de baño en plena naturaleza. Además de tener magníficas playas, el embalse tiene un sin fin de recodos, islas, riberas y recovecos que le convierten en una zona ideal para el baño. También es perfecto para practicar deportes náuticos en sus tranquilas aguas, siempre rodeados de naturaleza virgen. Este embalse es un lugar emblemático para los amantes de la pesca deportiva, tanto por la calidad de sus aguas, como por sus excelentes y abundantes ejemplares. El embalse está dentro de la Reserva Nacional de Caza del Cíjara, que con 25 000 hectáreas de extensión, permite increíbles rutas de senderismo donde se observan a corta distancia ciervos, gamos, jabalíes, linces, y como no, a las reinas de cielo, las águilas. Su cielo lo surca una valiosa fauna en peligro de extinción. Águilas Imperial ibérica, buitres negro y leonado, cigüeñas negras, águila real, alimoches, búho real, y perdices la hacen inigualable como observatorio y estudio de aves. Imprescindible ascender al Mirador de El Portillo, desde donde se despliega la grandeza de Cíjara y sus islas, que la convierten en uno de los grandes lagos del Guadiana. No hay que abandonar la zona sin recorrer la cercana Herrera del Duque, la capital de La Siberia. Ubicada en el linde de la Reserva Natural del Cijara, está dominada por un Castillo del XIII construido por la Orden de Alcántara. Paseando por sus calles, nos encontramos la casona de la Encomienda de Alcántara cerca de su espléndida plaza porticada, y más arriba la muy interesante Iglesia de San Juan Bautista del XV.

Irene González

Desde el gran tesoro al Embalse de García de Sola

Muy cerca de Herrera del Duque, se empieza a abrir el Embalse de García Sola, que ofrece varias zonas de baño. Una de ellas se encuentra en el pequeño pueblo de Peloche, un paraíso para el baño y los deportes acuáticos. La playa de Peloche está rodeada de árboles, y sus instalaciones son ideales para pasar un día en familia, con una zona de baño con todas las comodidades que hacen muy agradables la estancia en esta playa fluvial. Detrás de Peloche, en la sierra de los Golondrinos, se encuentran unas interesantes  y desconocidas Cuevas Rupestres.

Continuando el curso del agua, se llega al paraje natural Puerto Peña en el embalse de García Sola, unas aguas para practicar deportes náuticos, y por supuesto para el baño. Está rodeado de encrespadas rocas, donde anidan altivos los buitres leonados. La playa de Puerto Peña se ubica junto a un Centro de Ocio con cafetería y restaurante, donde además del baño, se pueden alquilar barcas para realizar excursiones náuticas, practicar piragüismo y navegar a vela.

El embalse del Zújar

Hacia el sur se llega al embalse de Zújar, excelente para el avistamiento de grullas, alimoches, águilas pescadoras y sobre todo aves esteparias. Subimos hacia Navalvillar de Pela bañado por el embalse de Orellana y hacia el norte, entre humedales y regadío está Obando con el privilegiado Parque Periurbano de Conservación Dehesa Moheda Alta representativo de la dehesa extremeña, donde está el Centro de Interpretación de la Grulla. Aquí se integran dehesas, cultivos de arroz, maíz y frutales, y olivares. Para el baño, nada mejor que la playa de la Isla del Zújar, que aunque está situada junto a la presa del embalse de La Serena, forma parte del embalse del Zújar, cuya presa se localiza unos kilómetros más abajo. Aunque se la conoce como la isla, en realidad es una península. La playa de la Isla del Zújares es una playa de arena, con una pendiente suave que se adentra en el agua. Es una playa accesible y dispone de sombrillas fijas, así como duchas y lava pies a pie de playa.

Hacia la llanura y los Embalse de La Serena

Construido sobre el río Zújar es el mayor embalse de España, y uno de los más grandes de Europa, con sus 3.232 hm3 de capacidad. Es zona de Especial protección de Aves ya que en él viven grullas, avutardas y el sisón, declarado Ave del Año 2017 por SEO/BirdLife. En la Serena destaca la playa de Peñalsordo, muy cerca de la villa con el mismo nombre, y de Capilla. Tiene un embarcadero para atraque, con un espigón que se adentra en el agua unos 400 metros. Su playa de arena cuenta con todos los servicios, y un excelente chiringuito está rodeado de árboles. En Peñalsordo se pueden alquilar canoas, barcas y patines.

Otro margen donde bañarse en el Embalse de la Serena  es la playa de Los Llanos, en Esparragosa de Lares. Dispone de un merendero, un bar y un pequeño parque infantil. En esta zona no hay que dejar de visitar Talarrubias, donde sus casas encaladas hacen juego con el plumaje de miles de cigüeñas que anidan en espadañas y cúpulas. Y no demasiado lejos, Puebla de Alcocer, que en la umbría de la sierra, está coronada por su formidable Castillo, antes fortaleza mudéjar del XI, que rodean los embalses de La Serena, el Zújar y Orellana. Esta atalaya ofrece unos paisajes únicos desde su torre del homenaje, de más de 25 metros de altura.

En la Iglesia de Santiago del XV está enterrado el Maestre de Alcántara y, según la tradición, el rey Pedro el Cruel. Hacia el sur, Galizuela y más abajo el Cerro Masatrigo, la montaña mágica.

Irene González

Embalse y humedales de Orellana, bandera azul de agua dulce

La estrella del agua dulce de Badajoz, es la Costa Dulce del embalse de Orellana. Esta playa de gran calidad, tiene el honor de ser la primera y única marina de interior que consigue una Bandera Azul. Esta playa tiene todo lo que se necesita para tumbarse bajo el sol extremeño, ya que su arena es excelente, y cuenta con chiringuitos, y merenderos para disfrutar de una gran jornada de baño. La Costa Dulce cuenta con zonas habilitadas para todo tipo de deportes náuticos como vela, windsurf, o piragüismo. Cerca de la playa se encuentra un Club Náutico con pequeñas embarcaciones, donde se ubica la Escuela Regional de Vela, y donde se pueden alquilar motos de agua. Sus aguas limpias son ideales para bucear. Es una zona rica en yacimientos prehistóricos, y gracias a que es Zona de Especial Protección de Aves, sus atardeceres son mágicos para el avistamiento de aves, todo un espectáculo de la generosa naturaleza de Badajoz.