Manu, divulgador sevillano, rescata la historia de Montequinto: "La familia más poderosa de España tenía aquí sus tierras"
Los Ribera poseían estas tierras, vinculadas al Ducado de Alcalá y Medinaceli, durante varios siglos, hasta que pasaron a ser de los Ibarra.

"Vives en uno de los barrios más nobles de la España imperial y no lo sabías". Así ha mostrado el divulgador sevillano Manu GM la importancia histórica que tiene Montequinto, perteneciente a Dos Hermanas, cuyos orígenes se remontan a una de las familias más emblemáticas e importantes de todo el país.
En la actualidad, Montequinto se ha convertido en uno de los barrios más poblados de Dos Hermanas, pero hubo un tiempo en el que en este lugar se encontraban las tierras la familia Ribera, una de las más importantes de la época.
El origen romano de Quinto
El nombre real de esta zona, Quinto, se remonta a la época romana, cuando se denominaba a esta villa como 'Quintus ab urbe lapide', es decir, 'quinta piedra desde la ciudad', lo que mostraba la distancia a la que se encontraba este lugar de la capital hispalense.
Sin embargo, tras sus inicios, estas tierras pasaron a manos de distintas familias de nobles. "La familia más poderosa de la España imperial tenía sus tierras aqui, en Montequinto. Aquí tenemos la Hacienda de Quinto, el conjunto histórico más antiguo de Dos Hermanas", ha señalado el divulgador.

De las monjas de San Clemente a los grandes nobles
Tal y como asegura el propio Ayuntamiento de Dos Hermanas, en documentos del siglo XIV ya se tiene constancia de que parte de las tierras de la Hacienda de Quinto pertenecieron a las monjas de San Clemente, cuyo escudo y mención se conservan en un azulejo situado en uno de los accesos a la parte más antigua del caserío.
Sin embargo, también se sucedieron en este lugar otros propietarios, como fueron Pedro Fernández Cansino, "caballero Veinticuatro de Sevilla" y el Adelantado de Castilla, Pedro Enriquez, que tenía "uno de cargos más poderosos del reino de España", tal y como ha explicado el divulgador.
Sin embargo, Pedro Enriquez decidió vender las tierras a su tía, Catalina de Ribera, quien destaca en la historia de Sevilla por encargar la construcción de la Casa Pilato, "el segundo palacio más grande de la ciudad, después de los Reales Alcázares".
El patrimonio de Sevilla con el sello de Catalina de Ribera
"Históricamente hablando, esta mujer era un espectáculo, porque fue también la que mandó a construir el Hospital de las Cinco Llagas, lo que hoy es el Parlamento de Andalucía", ha recalcado el creador de contenido sevillano.
Además, Catalina también adquirió un gran edificio que poseía la familia Pineda en el Centro de Sevilla, el Palacio de Dueñas, que transformó de la construcción medieval que era en un principio al palacio renacentista que es en la actualidad.
El vínculo con el Ducado de Medinaceli
Así, la familia Ribera poseyó estas tierras, vinculadas al Ducado de Alcalá y Medinaceli, durante varios siglos, hasta que en 1840 las adquirió la familia Ibarra.
"Los títulos de Ducado de Alcalá y de Medinaceli fueron creados por el mismísimo Felipe II en el 1558, lo que convierte a esta familia en una de las más grandes de Europa", ha recalcado el divulgador.
Además, ha asegurado: "Los Medinaceli eran tan poderosos que uno de ellos fue virrey de Nápoles. Los virreyes gobernaban imperios enteros".
Tras décadas de cambios, fue en el siglo XX, finalmente, cuando Montequinto comenzó su transformación hasta convertirse, a día de hoy, en uno de los barrios más emblemáticos y poblados de Dos Hermanas: "Así que no te digan que Montequinto no tiene historia".
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