No es un espejismo: en unos meses, Madrid (por fin) tendrá playa

Aunque habrá que recorrer 40 km, hasta Guadalajara, donde se abrirá la playa artificial más grande de Europa, con 25.000 metros cuadrados de agua, 15.000 de arena y más de 1.000 plazas de aparcamiento. Pero… ¿Es un proyecto sostenible con el medio ambiente?

Álvaro Martínez Fernández
 | 
Foto: Alovera Beach

Este ambicioso proyecto que pretende instalarse en el Corredor de Henares, y que se llamará Alovera Beach, será una playa artificial que estará a menos de 40 minutos de la capital y que será construida por el Grupo Rayet de la mano de Crystal Lagoons, una multinacional especializada en playas artificiales.

Este inmenso oasis contará con cinco zonas diferencias dentro del recinto: la playa en sí, equipamiento deportivo, toboganes de agua y piscinas infantiles. Y para los amantes del deporte también contará con una escuela de vela y diferentes deportes náuticos como kayak, vela y paddle surf.

Según el presidente de Grupo Rayet  este proyecto será un “concepto innovador que transformará Alovera, y que será un centro europeo de referencia de actividades al aire libre”.

Pero es lógico y normal que entren ciertas reticencias sobre si este proyecto, aparte de ser espectacular, tendrá efectos adversos a la sostenibilidad y la conservación del medio ambiente de la zona.

Alovera Beach

¿Sostenibilidad?

Desde Alovera Beach sostienen que sí, que tendrá un consumo mínimo de agua ya que solo se llenará una vez la inmensa playa y tendrá sistemas anti-evaporación de esta. Sostienen, además, que consumirá la mitad de agua que el riego de un parque convencional y 50 veces menos que el mantenimiento de un campo de golf.

Desde la Dirección General de Economía Circular, que pertenece a la consejería de Desarrollo Sostenible, también ha dado su visto bueno a este proyecto. Emitiendo una resolución en la que constata que el proyecto que será ‘la playa artificial más grande de Europa’ no necesita someterse a una Evaluación de Impacto Ambiental.

Desde esta institución estiman que esta construcción no tendrá efectos significativos en el medio ambiente tal y como se especifica en el proyecto presentado por la empresa Grupo Rayet.

Ahora, solo quedará esperar que termine su construcción y poder ver con nuestros propios ojos si realmente será un proyecto sostenible o no, así como para darnos cuenta de si las promesas de sostenibilidad eran firmes y reales.