Los viajes del trotamundos "Tintín"

Reportero intrépido y viajero infatigable, siempre inmerso en aventuras exóticas y originales, "Tintín" se ha convertido en el gran protagonista de la última película en 3D del "rey Midas" de Hollywood, Steven Spielberg, quien ha empleado en su nuevo filme la técnica de captura de movimientos junto a actores reales.

B. Iznájar

En el guión de Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio se han compilado las tramas de cuatro cómics diferentes de Hergé (Georges Remi, 1907-1987). Arranca desde la capital de Bélgica, patria que el personaje de ficción comparte con su creador. Solo la casualidad hace que el famoso periodista de investigación comience un largo viaje por exóticos escenarios, casi siempre imaginados. Tintín y su inseparable Milú encuentran la maqueta del barco Unicornio mientras van de compras por el Mercado Viejo de Bruselas, a los pies del Palacio de Justicia, el monumento de mayores dimensiones del siglo XIX, ubicado en el barrio de Les Marolles.

Como la navegación es la actividad más utilizada por Tintín, los puertos constituyen lugares de inspiración para las localizaciones de este rodaje, inspiradas en lugares reales, creaciones de los cómics originales y ficciones añadidas. El de Amberes (Bélgica) es el puerto de partida. Amberes es la ciudad de los diamantes, y su gótico catedralicio, el segundo más importante de Europa. Desde allí, nuestro aventurero siempre se embarca rumbo a cualquier lugar del mundo (ver www.flandes.net).

Entre los muelles árabes, destaca en esta aventura Port Said (Egipto), puerta de entrada al Canal de Suez. Una ciudad que ha crecido, comercialmente, al amparo del Canal, y que, además de espléndidos bazares, posee museos y excelentes jardines, y casas con balcones del siglo XIX. Está enclavada en la unión del Mediterráneo y el Mar Rojo, por cuyas aguas el reportero va en busca de un tesoro que también pretenden unos malhechores hasta que a bordo de un hidroavión llega a las arenas del Sáhara marroquí, muy cerca de lo que se supone es hoy Marraquech, para recalar después en el artificioso puerto de la costa marroquí, Bagghar.

Desde el puerto del Callao, próximo a Lima, Tintín entra en Perú en sus varios viajes a Latinoamérica. El Mar del Norte también forma parte de los lugares que conocen Tintín, Milú y el capitán Haddock, lo mismo que el valle francés del Loira, donde se encuentra el castillo de Cheverny, que en los cómics aparece como Moulinsart, compuesto por la inversión del nombre del pueblo Sart-Moulin, del Bravante valón. Esta fortaleza, que fue construida entre 1624 y1634 por orden del conde Henri Hurault, tiene el privilegio de ser una de las más visitadas de Francia y cuenta con una exposición permanente dedicada a las peripecias del pequeño periodista rubio.

La casa de "Tintín" es un castillo del Loira
La exposición permanente de Los secretos de Moulinsart ha convertido al castillo de Cheverny en la casa de Tintín en el valle del Loira francés. En un espacio de 700 metros cuadrados, seis salas acogen diferentes episodios vividos por el pequeño reportero, cuya decoración, sonido e imágenes consiguen que el visitante crea haber penetrado en las viñetas y se sienta un acompañante del periodista trotamundos. Además, la fortaleza ofrece la posibilidad de navegar en botes eléctricos por el canal que circunda el parque, habitado por cedros centenarios. Construido entre 1624 y 1634, sus interiores alojan preciosas colecciones de arte, muebles y otros objetos decorativos, que pueden visitarse desde que su propietario abriera las puertas al público en el año 1922.