Libros de estilo para el escritor de viajes

Cuatro meses después de su fallecimiento, Patrick Leigh Fermor (1915-2011) regresa a las librerías con sus obras emblemáticas. Este gran escritor de viajes del siglo XX prefería definirse como un escritor que, además, viajaba.

Pablo Fernández

En diciembre de 1933, con tan solo 18 años, Patrick Leigh Fermor se echó a la espalda una mochila prestada y abandonó Inglaterra. Cansado de la vida bohemia londinense y carente de perspectivas profesionales, el pequeño Paddy optó por resolver sus dilemas andando ("solvitur ambulando", "se resuelve andando", solía repetir el británico). El 1 de enero de 1935, durante los prolegómenos de la II Guerra Mundial, Leigh Fermor llegó a Constantinopla. Durante poco más de un año viajó a pie hasta la antigua capital de Bizancio con cuatro libras mensuales como única renta y un montón de cuadernos para tomar notas. La falta de dinero fue compensada por su don de gentes y encanto personal, que le abrieron innumerables puertas.

Más de cuarenta años después de ese periplo, y una intensa vida a sus espaldas como militar, escritor e irredento viajero, Leigh Fermor decidió publicar las memorias de aquella aventura. El resultado fue El tiempo de los regalos, relato que finaliza con su llegada a Hungría y que continuó con Entre los bosques y el agua (1986). A partir de esta obra se construyó su leyenda como el mejor escritor de viajes del siglo XX (y parte del XXI).

El pasado 10 de junio, Patrick Leigh Fermor falleció en Inglaterra. Un par de días antes abandonó su idílico hogar en el sur del Peloponeso y retornó a su patria para despedirse de los viejos amigos. Sus editores aseguran que dejó escrita la tercera parte de la trilogía sobre su viaje a pie a Constantinopla de 1934. En sus más de 50 años como escritor solo escribió ocho libros. Construía cada frase como un orfebre, estampando, puliendo, cortando, hasta encontrar la palabra exacta. Como homenaje, RBA ha publicado en un solo volumen El tiempo de los regalos y Entre los bosques del agua. Resulta paradójico que ahora, tras su desaparición, sus obras estén más presentes que nunca en las librerías.

Siempre rebosante de buen gusto, la editorial Acantilado ha añadido a su catálogo dos de las obras que Leigh Fermor dedicó a su tierra de adopción: Grecia. En Mani. Viajes por el sur del Peloponeso, el autor se adentra en este remoto paraje del que la tradición cuenta que sirvió de refugio a los espartanos tras su derrota ante el Imperio Romano. El complemento ideal a este libro es Roumeli: viajes por el norte de Grecia. Ambas obras son ejemplares a la hora de mostrar el estilo de Leigh Fermor, a caballo entre la crónica humanista y la miscelánea. No obstante, su mejor corolario es Un tiempo para callar (Editorial Elba), sensible y reverencial testimonio de un ateo confeso su estancia en distintos monasterios de Francia y Turquía.

Lecturas para el avión

Título: Trilogía del mar
Autor: Esther Tusquets
Edita: Ediciones B
Precio: 21 €

Ediciones B recupera en un solo volumen la trilogía que situó a Esther Tusquets en el primer plano literario. Este tríptico, compuesto por "El mismo mar de todos los veranos", "El amor es un juego solitario" y "Varada tras el último naufragio", emplea como temas recurrentes el amor, la sensualidad y la entrega al placer. La primera novela, publicada en 1978, significó un duro ataque a la moral conservadora de la época al otorgar la voz a una mujer lesbiana cuyo único principio vital era la conquista de la felicidad.