Levando anclas de Santander a Cork

El 6 de mayo abre la primera línea de ferry directa entre España e Irlanda.

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Foto: WolfgangSchwarz / ISTOCK

La naviera Brittany Ferries inaugura el 6 de mayo una conexión directa entre Cantabria y Cork. Por primera vez, se abre la posibilidad de viajar al país de Molly Malone surcando el Cantábrico y el Atlántico.

Todos los jueves y domingos, un ferry zarpará desde el puerto de Santander rumbo a la costa irlandesa, con un desembarco estimado en Cork en 28 horas. El ferry realizará por primera vez un trayecto directo entre España e Irlanda, a imagen de su gemelo naviero de la misma compañía, cuyo recorrido marítimo ya une las costas españolas e inglesas.

Bautizado como Connemara, el barco ofrece a sus pasajeros todo tipo de comodidades mientras surcan las frías aguas. Este ferry dispone de camarotes  con  servicio,  salones,  gastronomía  en  formato  self-service,  cafetería,  etc.  Además, da la posibilidad de viajar con vehículo propio y sin limitaciones de equipaje. 

Ruta gaélica después de olas

La experiencia de hacer un viaje en barco es irrepetible. Al atracar en Irlanda, el histórico condado de Cork despliega decenas de opciones que acercan a los viajeros hacia su esencia, mucho más allá de la iconoclastia de los tréboles y el whisky. La isla en medio del río Lee conjuga a la perfección la vida tranquila y acogedora con el ritmo cosmopolita de cafés de moda, galerías de arte, museos y pubs. Una vez con los pies en tierra firme, se marcan como puntos clave lugares tan  célebres  como  el  English  Market,  la  Galería  Municipal  de  Arte  Crawford,  el Triskel Arts Centre, la  Fuerte  Elizabeth,  la  Catedral  de  San  Finbar  o  el  Museo  de  la  Mantequilla. En Cork se enorgullecen de su idiosincrasia, por eso, siempre hacen las cosas a su manera, desde un festival de jazz hasta la cerveza artesana.

Brian Morrison

Más allá de la ciudad, el condado de Cork es un legendario escenario de castillos épicos y pueblos costeros, con muy poca distancia entre sus enclaves. Uno de los más famosos es el castillo de Blarney, un bastión medieval a que conserva entre sus muros la historia viva de Irlanda. Lo tiene todo: mazmorras, jardines, cuevas, lago, etc. Además, ha escrito su propia leyenda, la cual cuenta que al besar la famosa piedra de Blarney, se concede el don de la elocuencia…

A su vez, Kinsale es reconocible por su gastronomía basada en el pescado y el marisco. Para deleitarse con ella, nada mejor que el Fishy Fishy Café, para después pasear hasta el Fuerte Charles, del siglo XVII, o jugar al golf en el campo de Old Head Golf Links.

La historia y el mito se unen al hacer una excursión a Cobh. Esta bonita localidad costera, fue el principal puerto de emigración irlandesa, pero también fue la última escala del Titanic, cuya historia se cuenta de forma magnífica en el Titanic Experience, en las antiguas oficinas de White Star Line. 

De este modo, todo el condado de Cork se presenta como un interesante punto de partida para emprender un viaje por el  sur  y  el  este  de  la isla, llegando a lugares emblemáticos como  el  Ancestral  Este  de  Irlanda (con más de 5.000  años  de  historia)  o  las  épicas  panorámicas  naturales  de  la  Ruta  Costera  del  Atlántico.

Oficina de prensa Turismo de Irlanda

Emprender esta ruta en el país natal de James Joyce y Oscar Wilde se puede hacer sin escalas. La ruta del ferry Connemara efectuará sus salidas desde Santander los jueves a las 17h30 y los domingos a las 12h00. Desde Cork, otras dos veces por semana, serán los miércoles a las 11h00 y los viernes a las 22h30. Toda la información se encuentra en la web de Brittany Ferries.  

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