Las traviesas aventuras de "Zipi y Zape" por Hungría y el País Vasco

Aunque en el guión de "Zipi y Zape y el club de la canica", película que se estrena el 4 de octubre, está escrito que los dos hermanos pasen sus vacaciones de verano enclaustrados en un férreo internado, los traviesos gemelos se las ingenian para arrastrar al equipo de rodaje y a los espectadores hacia lugares en los que descubren valiosos tesoros turísticos desconocidos.

B. Iznájar

Los traviesos hermanos encuentran su primer hallazgo escénico a orillas del Danubio, en la capital de Hungría, Budapest, en el ancestral barrio de Buda, donde en el subsuelo existe una red de doscientas cuevas inadvertidas para la mayoría de los visitantes. En esa atmósfera subterránea ambienta Oskar Santos algunas secuencias de impacto que viven los dos niños más populares del cómic español. La gruta del castillo de Buda es una mezcla de galería natural y artificial, excavada para refugio antiaéreo durante la Segunda Guerra Mundial. Junto con la Pálvölyi (18 kilómetros) y la Szemlóhegyi (la más pequeña), forma parte del trío de cavernas abiertas al público.

Para recrear el centro de reeducación infantil al que han sido enviados los hermanos el equipo de producción de la película viaja hasta el castillo de la saga Schossberger, que se levanta a solo cuarenta minutos por carretera de la capital húngara. Lautca Park de la pequeña ciudad de Tura alberga este gran palacete construido en 1883, de elegante porte y misterioso halo, que la película muestra en un espectacular plano aéreo.

De vuelta a España, puestos a escudriñar lugares insólitos, los encargados de las localizaciones también se fijaron en dos joyas de la arquitectura civil que desde el siglo XIX existen bajo el territorio delmonte Ulía, parque natural muy cercano a la Bella Easo. En su alto de Miracruz, los antiguos depósitos de agua deBuskando y Soroborda se convierten en un laberinto tenebroso para la pandilla del Club de la canica. Sin abandonar Guipúzcoa, a orillas del río Urola, bajo la presencia del macizo Izarraitz, la arquitectura religiosa del convento de esclavas en la bella villa de Azpeitia sirve de decorado natural en esta nueva versión de Zipi y Zape. No muy lejos de allí, casi en la raya del territorio navarro, la carretera que sale del municipio de Oiartzun penetra en la finca de Artikutza, por donde circula el autobús que conduce a los dos gemelos camino de su encierro escolar. Un paisaje protegido compuesto porhayedos, robledales y masas de tejos, cuya espectacularidad recorre la cámara mediante una sugerente mirada en traveling.

Fuentes de la película señalan sobre la búsqueda internacional de las localizaciones que "Hungría contiene una riqueza arquitectónica muy interesante para la película. Optamos por un país del Este para dotar a la película de mayor descontextualización con lo ibérico, que fuese más difícil situarla en una cultura y arquitectura geográfica concreta y se convirtiese en una peli más vinculada a las fábulas y a las historias de aventuras". Zeta Cinema, MOD Producciones, Atresmedia Cine y Kowalski Films han sido las productoras encargadas de llevar a la gran pantalla en imagen real el popular cómic Zipi y Zape, creado por Josep Escobar y editado por Ediciones B. Las historias de la traviesa pareja han vendido millones de ejemplares durante casi siete décadas y han hecho disfrutar a varias generaciones.

El castillo más misterioso de Hungría

La película se rodó el pasado verano en Hungría (Budapest) y Guipúzcoa (Donostia-San Sebastián) durante nueve semanas. "Zipi y Zape" están encerrados en las instalaciones del Colegio Esperanza, pero lo que en principio parece un mundo de restricciones y disciplina se acaba convirtiendo en una espectacular zona de juegos plagada de peligros, misterio y aventura. Para recrear este universo y dotar a la película de un aspecto formal único y mágico, la producción se trasladó a Hungría. El Castillo Schossberger en Tura, en las afueras de Budapest (a 40 minutos en coche, cerca de Gödöllö), y otras espectaculares localizaciones en Hungría se convirtieron en los escenarios perfectos para las divertidas andanzas de los protagonistas. Con una arquitectura de estilo neo renacentista que recuerda en parte a algunos castillos del Loira, el de Schossberger fue inaugurado en 1883 y está rodeado de diez hectáreas de jardines. En su interior, una torre con escalera de caracol más las estancias frías y vacías ofrecen la atmósfera adecuada para rodar escenas de misterio. Angelina Jolie rodó aquí escenas de su película "En tierra de sangre y miel" (2011).