Las Tablas de Daimiel celebran su 40 aniversario como Parque Nacional

La abundancia de lluvias de los últimos meses se ha sumado a la celebración y ha contribuido a relanzar y revitalizar este espacio natural de Castilla La Mancha que fue declarado Parque Nacional en 1973 y Reserva de la Biosfera en 1981. Más de 155.000 visitantes han recorrido este año su patrimonio natural.

Luis Uribarri

El humedal conocido comoLas Tablas de Daimiel fue declarado Parque Nacional en el año 1973, Reserva de la Biosfera en 1981 e incluido dentro del Convenio Ramsar en el año 1982. Las Tablas son el último representante de un ecosistema denominado tablas fluviales, formación que se produce por el desbordamiento de los ríos Guadiana y Cigüela, favorecido por la escasez de pendiente en el terreno. Con su declaración como Parque Nacional se dio un gran paso en la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos de nuestro planeta, asegurando así la supervivencia de la avifauna que utiliza estas zonas como área de invernada, mancada y nidificación. El sistema de pasarelas que hace cuarenta años se diseñó para enseñar el recién creado Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel seguía el ejemplo de las que existían en el Parque Nacional de Everglades, en Florida (Estados Unidos), a donde se desplazó el primer director de Las Tablas para estudiarlo. Este sistema sigue siendo utilizado por los visitantes actuales, que disfrutan de los distintos itinerarios por parajes de gran belleza y alto valor ecológico. La inesperada abundancia de lluvias de los últimos tres años ha rejuvenecido el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel, que al cumplir cuatro décadas de su declaración muestra imágenes inigualables que ponen de manifiesto lo que ya en 1575 describían las relaciones topográficas de Felipe II, que este espacio tenía que "guardarse muy bien".

Las Tablas de Daimiel, que pasaron de ser un lugar extraordinario para la caza a un lugar privilegiado para la conservación de la fauna, viven ahora un momento feliz que muchos esperan que no sea efímero sino que perdure en el tiempo para preservar la continuidad del humedal manchego más allá de otros cuarenta años. La sobreexplotación del acuífero de La Mancha Occidental, sustento básico de la conservación del Parque Nacional, aún se erige como la principal amenaza de este espacio protegido.