La verde Islandia se convierte en paisaje bíblico para el Arca de Noé

Nada en Islandia tiene un rincón malo. El caprichoso paisaje de la que es la segunda isla más grande de Europa atrajo a la maquinaria productiva de la película "Noah" ("Noé", 2014), que firma Darren Aronofsky y protagoniza Russell Crowe. Pero el diluvio llega en tierras de un Parque Nacional de Estados Unidos.

B. Iznájar

En la costa sur, la pequeña península de Dyrhólaey constituye un monumento natural que la lava y el ímpetu del Atlántico norte han decorado con exclusivas estructuras rocosas, nido preferido de frailecillos y territorio para que Noé lleve a cabo su épica misión. Por ese inmenso suelo volcánico, entre tonos azules, negros y verdes, avanzan los pies del elegido y su familia, cerca de la puerta del agujero, un inmenso arco esculpido por el mar y atravesado por barcos cuando llega la calma. Desde allí, la mirada de la cámara alcanza a esos gigantes pétreos que emergen del mar y que las leyendas conciben como trolls, los Reynisdrangar. Los tres pináculos enarbolan su soledad frente a la playa de arena negra más bella y peligrosa del mundo, cobijada entre paredes de columnas basálticas, fondo que guarda la espalda de Russell Crowe cuando dirige sus ojos hacia un cielo todavía silencioso.

Con la ruta orientada en dirección norte, la producción se establece en las inmediaciones de la capital de Islandia, Reikiavik. El set de rodaje utiliza el valle de Fossvogur, con su singular ensenada donde las diferencias entre las mareas son radicales, especialmente valiosas cuando la inundación todavía no ha llegado.

El director Darren Aronofsky quería su Arca tal y como marca la Biblia: "Construye un Arca de madera de gofer, la dividirás en celdas y la recubrirás con brea por dentro y por fuera. La construirás de la siguiente manera: tendrá ciento cincuenta metros de largo, veinticinco metros de ancho y quince metros de alto. Le pondrás un techo, dejando medio metro entre la parte superior de los costados y el techo. Pondrás la puerta del Arca en un costado y construirás un primer piso, un segundo y un tercero" (Génesis 6, 14-17). Y así se construyó, entera, sin hacer alardes de ordenador. Las escenas diluvianas se ruedan con el Arca construida en el Estado de Washington, en la naturaleza del Planting Fields Arborentum, parque nacional en la aldea Upper Brookville, muy cerca de Oyster Bay, en Long Island. Las barras de lluvia falsa descargan sobre cuatrocientos figurantes que en avalancha tratan de ganar el interior de la gigantesca balsa salvavidas, que constituye la acción épica por excelencia de la película.