La Rioja Alavesa en bici

Una ruta perfecta para esta época del año, que permite disfrutar de los colores que luce Rioja Alavesa en otoño.

La ruta, que comienza en Samaniego, es un recorrido de 38 kilómetros a través de amplios campos de viñedos, pueblos con encanto, construcciones medievales, dólmenes y yacimientos arqueológicos, antiguas ermitas e iglesias... Samaniego es una villa donde las casas se acogen al amparo de la iglesia de La Asunción, fortaleza desde sus orígenes, con portada de finales del Barroco y retablo mayor Churrigueresco. Además, en esta zona se pueden observar grandes contrastes de cereal, viñedo, matorral y encinares, entre los que se alzan Bodegas Baigorri, de firma de arquitecto, y Bodegas Fernando Remírez de Ganuza, importantes por su inversión en investigación y desarrollo.

La ruta continúa por las faldas de la sierra de Cantabria, un tramo que se realiza entre viñedos y que permite maravillarse sobre la bicicleta con las vistas de toda la comarca de Rioja Alavesa. Descendiendo hacia el sur, el cicloturista se encontrará con las Bodegas Ysios, famosas por su arquitectura vanguardista y que constituye el primer ejemplo de bodega de autor en Rioja. Siguiendo en la misma dirección, el viajero topará con la Laguna Carralogroño, uno de los últimos ejemplos de una serie de humedales que fueron desapareciendo al ser desecados para su puesta en cultivo.

Fácilmente se llega a Laguardia, donde la cultura vitivinícola inunda cada metro cuadrado. Las numerosas bodegas de esta villa medieval se combinan con el ambiente añejo de lugares de gran interés histórico, como las cinco puertas de acceso de la muralla, resultando la opción ideal para hacer parada y almorzar.

Saliendo en dirección oeste, el pintoresco pueblo de Páganos se levanta sobre viñedos. Allí se encuentra la Bodega Torre de Oña, del Grupo Rioja Alta, y el Restaurante de Héctor Oribe, donde se puede degustar su famoso Rabo de vacuno estofado al vino tinto con ajos. Más al oeste se ubica Leza, localidad en la que contemplar, entre otros atractivos, varios edificios de estilo renacentista. Digna de visita es la iglesia parroquial de San Martín, quien aparece representado en su portada isabelina.

Tras hacer parada en este rincón de la comarca, el viajero recorrerá hacia el sur un tramo de viñedos por vías parcelarias y carreteras locales con destino a Elciego, impresionante villa con trazados urbanos casi intactos desde el siglo XVI y en la que se puede contemplar la iglesia parroquial de S. Andrés de Elciego -de gran valor patrimonial-, su Plaza Mayor, el edificio del Ayuntamiento o sus encantadoras plazas. Un conjunto que contrasta con el impresionante y vanguardista Hotel Marqués de Riscal.

Dirección al noroeste, el visitante pedaleará de vuelta a Samaniego, no sin antes hacer una pequeña parada en Villabuena de Álava, plagada de casas de estilo señorial y con la Iglesia de San Andrés, construida entre los siglos XVI y XVIII, como uno de sus principales atractivos.

Esta enorme ruta ha sido diseñada por el alojamiento Palacio de Samaniego Hotel Restaurante que ofrece, reservando con antelación, un servicio de alquiler de bicicletas desde 9 euros por bicicleta.