La Muralla de Adriano, un tesoro por recorrer

Uno de los monumentos más antiguos de Gran Bretaña es la Muralla de Adriano que unía el mar de Irlanda con el mar del Norte.

Foto: Richard Baker/In Pictures/Corbis

Desde el golfo de Solway hasta el estuario del río Tyne, la Muralla de Adriano fue uno de los primeros límites fortificados del Imperio Romano construida entre los años 122 y 132 d.C. Esta muralla fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987 mide unas 84 millas (135.18 km) y ofrece uno de los destinos más curiosos del Gran Bretaña.

Alrededor de esta muralla de piedra, excavada y reconstruida en algunas secciones, se realizan numerosas actividades aptas para todo tipo de turistas. Así, este sitio arqueológico se puede visitar en autobús desde Carlisle o desde Newcastle, a través de una ruta circular a pie o en bicicleta o por secciones según cada uno quiera. Además, museos, galerías, centros de información y antiguos fuertes de la muralla ofrecen al visitante una visión mucho más completa de lo que representó para la sociedad de la época.

En cuanto a las visitas a pie, están disponibles para todos los niveles y se realizan en el Camino Nacional de la Muralla de Adriano que discurre por toda la linde de la muralla. Una de las principales es la que recorre la muralla completamente, partiendo de Solway Coast y llegando a Wallsend (o viceversa). Esta ruta se tarda en recorrer unos seis días y es aconsejable realizarla en verano (hasta finales de octubre, en realidad) debido al tiempo.

La Muralla de Adriano también se puede recorrer en bicicleta a través de la Ruta Nacional 72. Esta ruta es más amplia que la que se realiza caminando, y es que también transcurre por parte la costa de Cumbría, una vez se llega al mar de Irlanda desde el Mar del Norte.

Por otra parte, también existen rutas más cortas y circulares, tanto a pie como en bici. Algunas de ellas son guiadas, por lo que son una manera de conocer la historia de la Muralla de Adriano un poco más a fondo.