La guía turística de Julio Verne

"La vuelta al mundo en 80 días" ha alimentado muchos espíritus viajeros. Más de un siglo después de su publicación, aún es posible seguir los rastros del libro en otras obras literarias.

Pablo Fernández

Cuando Julio Verne publicó en 1873 La vuelta al mundo en 80 días no hizo sino dar forma literaria a tres avances que revolucionaron los medios de transporte de la época: la finalización en 1869 de la primera línea ferroviaria transcontinental en Estados Unidos, la mejora de la red de trenes de la India en 1870 y la inauguración del Canal de Suez en 1869. Desde entonces, la idea de recorrer el globo terráqueo ha seducido a viajeros de todo el mundo. En pleno siglo XXI, cualquiera dispuesto a pagar unos pocos miles de euros puede emular a Phileas Fogg y Jean Passepartout. 50 Grandes Viajes y sus mejores hoteles, el especial de la revista Viajar que espera en los quioscos, propone un recorrido por los cinco continentes en busca de parajes únicos y experiencias irrepetibles. Este acontecimiento es una buena excusa para recordar algunas obras que han emulado a la novela de Julio Verne.

Medio siglo después de la aparición de las aventuras de Fogg, Jean Cocteau trató de imitar al ilustre caballero británico en Vuelta al mundo en 80 días (Mi primer viaje). En esta obra, el autor de Los niños terribles recorre lugares como Roma, Grecia, el Valle de los Reyes y Bombay. En su viaje, Cocteau evita los lugares comunes y presta mayor atención a la experiencia personal, evocando encuentros y recuerdos de su viaje. Julio Cortázar también realizó un homenaje a la obra de Verne en La vuelta al día en 80 mundos. Conviene avisar al lector que se adentre en sus páginas que no encontrará aquí una narración al uso sino un juego literario plagado de collages y reflexiones inconexas. Un retrato de la compleja personalidad de Cortázar que difícilmente podrá encontrarse en la sección de viajes de una librería.

Vicente Blasco Ibáñez también homenajeó a Verne en uno de sus libros más recordados. La vuelta al mundo de un novelista (1924) relata los seis meses que el escritor valenciano pasó visitando un incontable número de lugares: Estados Unidos, Cuba, Panamá, Hawai, Japón, Corea, Hong-Kong, Filipinas, India, Egipto... Repleta de datos históricos, políticos y culturales, esta obra tiene el valor añadido de describir magistralmente el periodo de entreguerras. En una de sus primeras páginas, Blasco Ibáñez responde a aquellos que ven en su viaje una incomodidad para un hombre maduro como él: "Hay que conocer por completo la casa en que hemos vivido, antes de que la muerte nos eche de ella".

Manu Leguinche es uno de los grandes viajeros españoles contemporáneos. Y El camino más corto es una de sus mejores obras. La historia comienza con cuatro periodistas, uno de ellos Leguineche, y un fotógrafo suizo tratando de dar la vuelta al mundo en coche y batir el récord de distancia recorrida en automóvil. La aventura se prolongó durante dos años, atravesó treinta países y sufrió los contratiempos más inesperados.

Lecturas para el avión

Ediciones B ha traído a España los Librinos (www.librinos.com), un nuevo formato de libro realmente de bolsillo: 12 centímetros de alto por 8 de ancho, 145 gramos de peso gracias a su papel biblia y un sistema de encuadernación en el que las páginas se pasan de abajo arriba. Los seis primeros libros que aparecen con este concepto son: Invierno en Madrid, Entrevista con el vampiro, Africanus, el hijo del cónsul, El psicoanalista, Postdata: te quiero y El círculo mágico.

Título: Entrevista con el vampiro, Invierno en Madrid...
Autor: Varios
Edita: Ediciones B.
Precio: 9,55 €