La catedral de Oviedo muestra la nueva cara del Sudario de Cristo

La Cámara Santa de la capilla prerrománica de la catedral de Oviedo (siglo IX) ha reabierto sus puertas tras cuatro meses de exhaustivas restauraciones. El deslumbrante esplendor de su extraordinario Apostolado románico (siglo XII) custodia las reliquias más importantes de toda la Cristiandad, entre ellas el Sudario de Cristo, la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria.

Regina Buitrago

La Cámara Santa de la catedral de Oviedo, que desde el siglo IX acoge las reliquias más importantes del occidente cristiano, luce ya esplendorosa tras una prolongada y preciosista restauración. El Santo Sudario de Cristo, la Cruz de los Ángeles y la Cruz de la Victoria, entre otras joyas prerrománicas, resplandecen con todos los honores en la remozada capilla palatina. Cuatro meses de trabajo por parte de arquitectos, arqueólogos y demás técnicos han servido para "recuperar la legibilidad escultórica y la pátina medieval marfileña" del maravilloso Apostolado románico, que lo convierten "en una monumental obra eboraria", según la opinión de los responsables de la obra y de los asombrados visitantes que ya han podido admirar tal belleza artística y religiosa. Una profunda restauración tras casi ochenta años, pero cuya espera ha merecido la pena, teniendo en cuenta que en esta ocasión se han utilizado las últimas tecnologías.

Tras el traslado de vitrinas y reliquias, se procedió a la limpieza de los paramentos, bóveda y suelos con un árido muy débil, la piedra pómez. El Apostolado románico fue tratado con una pistola de aire caliente que reblandeció las capas de cera superficial que ahogaban los relieves. El láser limpió sus capiteles, basas e impostas, así como el Calvario románico y los arcos fajones. Se reintegró la policromía oculta tras el polvo acumulado, y se clarearon zonas afectadas por la humedad en los paramentos. Se redescubrieron los ojos de topacio de Tomás, el apóstol incrédulo, y los de pasta de azabache del resto. Salieron a la vista broches en túnicas y pliegues en los ropajes de las esculturas, repintes veteados imitando mármoles, graffitis de los peregrinos... Y como protagonista absoluto, el Santo Sudario, protegido a partir de ahora por una urna blindada y de atmósfera estéril. La Cámara Santa, lugar de oración del creador del Camino de Santiago, el rey Alfonso II El Casto, y de sus sucesores, ha visto de nuevo la luz.

Pistas para visitar la catedral y la Cámara Santa

La catedral de Oviedo está de estreno. Además de sus atrayentes dependencias, como son la cripta de Santa Leocadia, su claustro gótico, su majestuosa Sala Capitular, el Museo de la Iglesia -con sus piezas exclusivas a nivel mundial y todo el significado que encierra la Basílica de San Salvador- y su conocida Cámara Santa (siglo IX), ha recuperado su magia en este siglo XXI. La "nueva luz" del Apostolado románico lograda tras una exhaustiva restauración, el esplendor de sus joyas-relicario, reubicadas para su mejor contemplación, y una iluminación indirecta a base de leds y una climatización automática realzarán aún más el simbolismo religioso e histórico de la capilla de San Miguel. Como novedades en cuanto a las visitas turísticas: la limitación a veinticinco personas por grupo en la Cámara Santa, la proyección de audiovisuales y las nuevas tarifas de entrada: 7 euros para el público en general. Otros colectivos como jubilados, parados, escolares y peregrinos con credencial pagarán entre 6 y 4 euros. Visita con guía acreditado por el Cabildo: desde 5 euros. Estos precios dan derecho a la realización del recorrido completo y a radio-guías (con guía acreditado) y audio-guías para los turistas individuales.