Kike Collada (28 años) se hizo alcalde para intentar salvar el pueblo de su abuelo: "Te das cuenta de que solo podrás disfrutar de este lugar si sigue habiendo gente"
El Recuenco, un paraíso natural para senderistas y amantes de las estrellas, se enfrenta al reto de la supervivencia demográfica.

Un pueblo que lucha por no ser olvidado. / Istock
Guadalajara es sin duda uno de los grandes paraísos de los senderistas: hoces, callejones de roca, tajos, formaciones calizas esculpidas por la erosión... todo ello rodeado de valles densos de pino y encina, sabinares y otros aromáticos como romero, lavanda o enebro.

Serranía de Cuenca, Guadalajara / Istock
La Serranía de Cuenca y la Alcarria describen, además del Parque Natural del Alto Tajo –declarada Zona de Red Natura 2000, clave por su biodiversidad silvestre y cielos limpios- el terreno de juego de aquellos amantes de la naturaleza, con rutas para caminantes y ciclistas e incluso, en las noches más despejadas, el lugar perfecto para disfrutar de las estrellas, siendo Destino Turístico Starlight.

Adriana Fernández
Pero entre todas sus virtudes, los pueblos que desde hace años se esconden entre sus faldas luchan por sobrevivir a un avance que no espera por nadie. Es el caso del pueblo de El Recuenco, con apenas 80 habitantes registrados, un pequeño núcleo que lucha contra la despoblación con un arma poco convencional: la alcaldía más joven de su historia y el apoyo de las redes sociales como frente de denuncia.

Casa Consistorial / © 2026 Ayuntamiento de El Recuenco
28 años, el alcalde más joven de El Recuenco
“Yo nunca había vivido aquí, es el pueblo de mi abuelo y mi padre”, explica Kike Collada, alcalde de El Recuenco, en conversaciones con El Español de Castilla-La Mancha.
En su caso la relación con el municipio se relegaba a los ratos libres que no pasaba en su residencia habitual: la capital de Madrid, donde cursó la carrera universitaria de ingeniería informática y de telecomunicaciones y, si bien participaba en acciones como el proyecto 'Rumbo Rural' - plataforma creada por jóvenes del Alto Tajo para frenar la despoblación e impulsar el desarrollo socioeconómico de la comarca-, no se figuraba en ningún caso el giro que tornaría su carrera: ser el alcalde más joven de un pueblo que no habitaba.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción / © 2026 Ayuntamiento de El Recuenco
“Te das cuenta de que faltan muchas cosas y que solo podrás disfrutar de este lugar si sigue habiendo gente”, explicaba echando la vista al año 2023, cuando se presentó a los comicios. ¿La apuesta de seguridad? No cobra: “Antes que cobrar prefiero que nos den más recursos para tener más profesionales que ayuden a gestionar todo esto”.
El Recuenco, qué ver
Desde sus alrededores, El Recuenco recoge impresionantes muestras de su patrimonio. A orillas del pueblo, destacan formaciones como la Peña del Arco o la formación de El Picazo, así como las estructuras que bailan sobre ríos y arroyos como el Puente del Arroyo de Valpinoso, el Lavadero o la Fuente, prueba de la tradición local de estos recursos hídricos.

Interior de la Ermita de la Virgen de la Bienvenida. / © 2026 Ayuntamiento de El Recuenco
En el interior del pueblo, el patrimonio arquitectónico brilla con la misma fuerza, destacando la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, de origen renacentista (s. XVI), mampostería caliza y sillería en aristas, con una portada clasicista y su torre campanario; o la Ermita de la Virgen de la Bienvenida, epicentro de la romería local y punto focal de la identidad del municipio sobre una meseta elevada en los alrededores del pueblo.

Ermita de la Virgen de la Bienvenida. / © 2026 Ayuntamiento de El Recuenco
Asimismo, El Recuenco cuenta con un importante yacimiento arqueológico que no debes pasar por alto: enclave etnológico con una veintena de construcciones tradicionales de piedra, el Despoblado de Santa Cruz sorprende sobre el Barranco de Valpinoso como una parada indispensable en tu paso por la región.
El paraíso de los senderistas
De la misma manera que los pueblos se conocen caminando, la única manera de descubrir toda la belleza del valle es recorrer sus caminos, por eso te proponemos cinco rutas de distintos niveles para disfrutar de todo su potencial.
Ruta a la Ermita de la Virgen de la Bienvenida
Circular - Dificultad Media-Alta - 9,9 km
Ascendiendo por la ladera escarpada de "La Rastra", avanza hasta la cima de la muela, recorriendo el pinar hasta la explanada de la ermita y el mirador del "Terremoto", que permite una panorámica completa del valle.
Subida al Picazo
Lineal - Dificultad Fácil - 950 m
Se trata de una ruta lineal de corto ascenso por un camino tradicional hasta un mirador a los pies de la impresionante formación de El Picazo.
El Ceño y Zona de Escalada
Lineal - Dificultad Fácil - 1,2 km
De nuevo, lineal y menos de 2 kilómetros, esta ruta apta para cualquier público bordea una hondonada kárstica rodeada de paredes verticales donde nidifican aves rapaces.
Despoblado de Santa Cruz
Lineal - Dificultad Media - 5,3 km
Un poco más larga que las anteriores, se adentra en el Barranco de Valpinoso para descubrir las ruinas arqueológicas de un antiguo asentamiento pastoril en piedra en seco.
Circular por la Vega al Molino
Circular - Dificultad Fácil - 13 km
Es un trazado llano que recorre el fondo del valle cultivado, pasando por las parideras tradicionales y el antiguo molino de la Peñuela.
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