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Juan Carlos Carracedo, vulcanólogo: "Cuando empecé mi tesis, en los 70, la Atlántida aún se consideraba seriamente como el origen de las Canarias. Y la realidad resultó ser todavía más fascinante que el mito"

El vulcanólogo Juan Carlos Carracedo explica cómo en los años 70 aún convivían teorías como la Atlántida con una investigación que hoy ofrece una explicación mucho más compleja.

Lanzarote

Lanzarote / Istock / 5

Cuando Juan Carlos Carracedo empezó a trabajar en Canarias, el origen del archipiélago no era una cuestión completamente cerrada. Había bases científicas, pero también margen para interpretaciones que hoy costaría creer.

El pueblo de El Golfo al atardecer, Lanzarote

El pueblo de El Golfo al atardecer, Lanzarote / Istock / 5

Entre ellas, una especialmente llamativa: la Atlántida. Por entonces, más que un mito lejano, era una idea que todavía aparecía en ciertos contextos cuando se hablaba del origen de las islas.

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“Cuando empecé mi tesis, a principios de los 70, la Atlántida aún se consideraba seriamente como el origen de las Canarias", afirmaba el vulcanólogo en una entrevista con Diario de avisos.

Con el tiempo, esa imagen fue desapareciendo.

De la Atlántida a una explicación científica

El tema de la Atlántida no era una teoría dominante en la comunidad científica, pero sí que formaba parte del imaginario que rodeaba a Canarias en ese momento. Tal y como apunta el propio Carracedo, el contexto de partida era muy distinto al actual.

A partir de ahí, y tras décadas de investigación en las que se van acumulando evidencias y se afinan modelos, se fueron descartando hipótesis. El propio experto ha insistido en que ese cambio no simplifica la historia de las islas, sino que la hace más precisa.

La explicación actual sobre el origen de Canarias está bien establecida en el ámbito científico. Las islas son el resultado de actividad volcánica prolongada, desarrollada a lo largo de millones de años.

Cráter del volcán de Calderón Hondo

Cráter del volcán de Calderón Hondo / Istock / t

Esa idea, que ahora puede parecer evidente, es precisamente la que se fue consolidando con el tiempo. Carracedo subraya que el conocimiento actual permite entender mejor la evolución del archipiélago, no como un episodio puntual, sino como un proceso continuo que dio lugar a ese paraíso que forma parte de nuestra geografía.

Pero ese proceso no es lineal. Hay fases de mayor actividad, momentos de estabilidad y nuevas formaciones que se superponen sobre las anteriores. Cada isla responde a una combinación distinta de estos factores, lo que explica por qué el archipiélago no es uniforme ni en su edad ni en el paisaje que puedes encontrar en cada isla, que cambia completamente de una a otra.

Dentro de ese contexto, el Teide se ha convertido en uno de los elementos más representativos por lo que implica desde el punto de vista científico. Y porque visualmente es una maravilla, todo sea dicho.

El pico del Teide, Tenerife

El pico del Teide, Tenerife / Istock / Nikola Stojadinovic

El Teide forma parte de un sistema volcánico activo, aunque actualmente en reposo, y su estudio ha sido clave para comprender la evolución de Tenerife y del conjunto del archipiélago.

¿Puede haber una nueva erupción?

Seguro que te lo has preguntado más de una vez: si es un territorio volcánico, ¿puede haber nuevas erupciones? Lo cierto es que la respuesta tiene matices y no es tan espectacular como peudas imaginarte.

Tal y como explica el experto en citado medio, el hecho de que el archipiélago sea volcánicamente activo implica que pueden producirse nuevos episodios en el futuro. Pero eso no significa que vaya a pasar inmediatamente.

De todas formas, y tal como señala Carracedo, estos procesos se estudian con herramientas cada vez más precisas, lo que permite hacer un seguimiento continuo de la actividad volcánica para ver su evolución. En resumen, los expertos, gracias a esas mediciones, pueden interpretar señales dentro de este complejo sistema, pero no se trata de predecir episodios concretos como si fueran inevitables a corto plazo.