¿Falto de ideas? Recopilamos los 10 destinos favoritos de Javier Reverte

El mejor escritor de viajes en lengua española. Colaborador de esta revista desde 1999, nos ha dejado el recuerdo de su excelente sección mensual que tituló Carretera y manta y una preciosa colección de grandes reportajes que concluía con un apunte sobre sus lugares favoritos. In memoriam, recogemos diez de sus destinos más queridos.

Mariano López
 | 
Foto: Tino Soriano

Ítaca, Grecia

“Buena para las cabras, mala para los caballos”, como la describe en La Odisea Telémaco, el hijo de Ulises, Ítaca pertenece al archipiélago de las Jónicas, junto con Corfú, Cefalonia, Léucade, Citera, Paxos y Zante. Su geografía es abrupta; sus instalaciones turísticas, escasas; sus monumentos, inexistentes, y carece, además, de playas. Todo ello hace que sea un lugar encantador, casi igual a como era hace 30 años.

Ítaca, Grecia | pkazmierczak / ISTOCK

Cráter del Ngorongoro, Tanzania

Es uno de los más bellos espacios naturales del planeta, con su valle interior a 1.800 metros sobre el nivel del mar, tendido en un diámetro de 20 kilómetros. Allí están representadas casi todas las especies de mamíferos africanos, a excepción de la jirafa, cuyas patas pueden quebrarse en las empinadas cuestas de la falda de la montaña.

Lago en Ngorongoro, Tanzania | chuvipro / ISTOCK

Cong, Irlanda

El pueblo en donde se rodó la película El hombre tranquilo, rebautizado por John Ford como Innisfree. Casi se puede recorrer siguiendo el ritmo de los puñetazos que se propinaban John Wayne y Victor McLaglen o los morreos del primero con la bellísima actriz Maureen O’Hara.

Cong, Irlanda | meldayus / ISTOCK

Mercado de Iquitos, Perú

Uno de los más populosos del curso del Amazonas, en territorio de Perú. Se extiende sobre todo en el barrio de Belén, que, inundado parte del año por la crecida del río Itaya, es el centro comercial de mayor sabor amazónico del río. Sus casas están construidas en su mayoría al modo de los palafitos, con altas vigas de sujeción para evitar ser inundadas.

Mercado de Iquitos, Perú | Zofia Nowaczyk / ISTOCK

Galería Doria Pamphili, Roma

No hay retrato en el mundo que pueda competir con el Retrato de Inocencio X, cuya autoría pertenece a Diego Velázquez, que se guarda en la galería Doria Pamphili. Inteligencia y maldad se conjugan en la mirada de este Pontífice. “Dopo vero” (demasiado verdadero), dicen que dijo el pontífice al verlo.

Retrato del Papa Inocencio X | Diego Velázquez

Washington Square, Nueva York

El elegante corazón del Village y, por tanto, de la vida intelectual neoyorquina, y el lugar en que comienza la reputada Quinta Avenida. Henry James, que vivió en la plaza, escribió una novela del mismo nombre y en sus cercanías tuvieron casa, durante un tiempo, Mark Twain y Herman Melville. Por los tugurios del barrio deambuló con su guitarra un joven Bob Dylan y se emborrachó hasta morir un poeta no menos joven, el galés Dylan Thomas. En el Village encontró Barack Obama un buen vivero de votantes para sus dos mandatos; allí, un cartel con la efigie de Donald Trump no duraría ni 10 minutos.

Washington Square, Nueva York | Michael Krinke / ISTOCK

La Triple Frontera (Colombia, Perú, Brasil)

Si el viajero tiene tiempo y ocasión, debe quedarse al menos un par de días en este singular lugar, en donde se reúnen tres localidades de los tres diferentes países ribereños del río: la colombiana Leticia, la brasileña Tabatinga y la peruana Santa Rosa. Se dice allí que, para comer, hay que ir a la tercera; para divertirse, a la segunda, y para estar tranquilo, a la primera.

Duino, Italia

A unos 20 minutos en coche de Trieste, la elegante ciudad del norte italiano que fue hogar de Joyce durante años, el castillo de Duino, es una sólida construcción en donde se alojó durante un tiempo el poeta checo Rainer Maria Rilke y en donde comenzó a componer uno de los poemarios esenciales del siglo XX: las Elegías de Duino.

GoodLifeStudio / ISTOCK

Mar de Mármara, Turquía

Se trata de un mar interior que une el Negro con el Egeo, desde el estrecho del Bósforo y el de los Dardanelos, partiendo en dos la antigua capital turca: la Estambul europea y la asiática. Su longitud es de 20 kilómetros y recorrer una parte en un transbordador desde el puerto de Eminonu (Estambul) supone una excursión deliciosa.

Dawson City, Canadá

Dawson City debió de ser una ciudad fascinante, levantada y arrasada, luego, por la fiebre del oro. Ahora mantiene un aire duro e irreductible, podría pensarse que es la herencia del espíritu recio de los pioneros de antaño. Uno percibe que camina sobre una ciudad vivida, un lugar que atrajo sueños y aventuras.

Dawson City, Canadá | Vincent Shane Hansen / ISTOCK