Inglaterra en bicicleta

250 kilómetros repartidos en diez rutas en bicicleta es una de las mejores formas de conocer Inglaterra, un país con uno de los veranos más suaves de Europa y por eso perfecto para practicar este deporte.

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Foto: Anthony West/Corbis

Con motivo de la celebración de los Juegos Olímpicos en Londres en 2012, el comité organizador ha publicado el itinerario de la prueba de ciclismo en ruta de 250 kilómetros. Y basándose en estos itinerarios, el escritor inglés Matt Carroll ha escogido diez rutas para publicar su nuevo libro, Escape Routes.

De Tavistock a Horndon, 22 kilómetros

Esta ruta transcurre por el Parque Nacional de Dartmoor, al suroeste de Inglaterra. Comienza en Tavistock y el trayecto se compone de pequeñas calles laberínticas y arroyos susurrantes hasta llegar a Mary Tavy, donde disfrutar de un merecido descanso y un aperitivo en el Elephant's Nest. El camino de vuelta a casa transcurre entre verdes pastos y arbustos idílicos.

De Tetbury a Sherston, 21 kilómetros

El área de Corswold, al suroeste de Inglaterra acoge esta ruta que comienza en Terbury donde se sale a tranquilos caminos rurales que unen esta localidad con la pequeña aldea de Shipton Moyne, por donde sólo circula algún tractor despistado.El siguiente pueblo es Easton Grey, por el que no pasa el tiempo, y la siguiente parada, Sherston.

De Aldbury a Frithsden, 24 kilómetros

Esta ruta, al noreste de Londres, enamora con sus dos pubs de postal, bosques inolvidables y un camino de sirga junto al canal. Está muy cerca de Londres y tiene un poco de todo, incluso un pequeño viñedo escondido en un valle. Desde Aldbury, basta con escalar las calles hasta dejar atrás el pueblo. La ruta de después de comer atraviesa Berkhamsted y sigue por el canal, junto a coloridas embarcaciones, antes de volver a Greyhound. Para entonces, será la hora de otra deliciosa comida.

De Old Wives Lees a Faversham, 25,5 kilómetros

Al sureste de Inglaterra, cerca de Canterbury, a los cinco minutos de haber dejado atrás Old Wives se llega a un bosque digno de un cuento de Lewis Carroll. El suelo es una alfombra de campanillas azules, los pájaros cantan, las ardillas corretean de árbol en árbol. Los campos de flores amarillas de Sheldwich nos acompañan hasta llegar a Faversham, el pueblo donde el buen comer se eleva a la categoría de arte. El mercado medieval huele a té, a pastas, a carne asada y otras delicias de los pubs y restaurantes cercanos.

Del priorato de Butley a Orford, 30 kilómetros

Cuando uno levanta la vista hacia las ventanas góticas del priorato de Butley, al sureste de Inglaterra, lo único que echa en falta es una Rapunzel de East Anglia con sus trenzas largas al viento. La piedra ornamentada con cotas de armas, arcos y gárgolas, es el comienzo de un fin de semana de cuento de hadas. El viaje a Orford comienza en una carretera fácil y tranquila, rodeada de pinos. Por entre las ramas se filtran suaves rayos de sol y pronto los pinos ceden su lugar al rojo de las amapolas. Este increíble paisaje es Mill Lane. En un abrir y cerrar de ojos se llega a Orford. Es el momento de atravesar los campos dorados de cereales de Iken y el vergel de Tunstall Forest. Si todo va según lo previsto, estaremos de vuelta en el priorato al atardecer. Los ingleses dicen que es una hora mágica, y aquí, hasta los más escépticos sentirán la magia.

De Shottle a Carsington Water, 33 kilómetros

En el centro de Inglaterra, de camino a Dannah Farm nos acompañarán los campos escalonados del valle de Ecclesbourne. Es tentador sacar la cámara de fotos, pero compensa aguantar un poco más, es mejor esperar hasta llegar a Alport Height, a unos dos kilómetros. En un día de cielos despejados, se puede ver a casi a 100 kilómetros a la redonda. Las vistas mejoran en el descenso y en breve aparece el carril bici que conduce a Brassington donde conviene descansar un poco antes de volver a montarse en la bici. La ruta continúa por Carsington Water, por donde se ven ovejas que pastan tranquilamente en las colinas. Luego comienza el ascenso al lado opuesto del valle. Pero antes hay que darse la vuelta y despedirse del paisaje. Por aquí pasa tan poca gente que a la vuelta es fácil ver las huellas que han dejado las ruedas de la bicicleta. Pedalear cuesta arriba de vuelta a Dannah no es para ciclistas novatos.

De Arnside a Leighton Hall, 18 kilómetros

Arnside fue hecho para recorrerlo en bicicleta: de repente estamos junto a un lago, de repente estamos en un sendero desierto. A medio camino hacia Leighton Hall hay un claro en un bosque de robles centenarios. Desde allí se ve el fondo del valle, revestido de distintos tonos de verde y a lo lejos, las puertas de Leighton Hall. Un descanso, una taza de té y de vuelta a Arnside. Con un poco de suerte, llegaremos a tiempo de ver la puesta de sol desde la bahía de Morecambe desde donde se puede llegar a ver el Old Man of Coniston, el punto más alto de Coniston Fells, que está a más de 64 km.

De East Witton a Jervaulx Abbey, 18 kilómetros

Una visita a East Witton, al norte de Inglaterra, es como viajar al pasado sin máquina del tiempo. Basta con cruzar el umbral del Blue Lion para regresar a la Inglaterra de hace 200 años. Los paisajes de East Witton tampoco han cambiado desde entonces. Hay un puente de piedra tan estrecho que apenas cabe un coche y campos que huelen a tierra recién labrada. Jervaulx Abbey, del año 1156 y merece cinco minutos para respirar la solemnidad del edificio.

De Lakeside a Near Sawrey, 24 kilómetros

Al noreste de Inglaterra, en el distrito de los Lagos nos encontramos con Lakeside, desde donde parte la ruta para seguir por la orilla del lago Windermere para pasar junto a Stott Park, una antigua fábrica de bobinas que mantuvo en funcionamiento la industria textil de Lancashire durante la era dorada de la revolución industrial. Sus chimeneas sobresalen por entre las copas de los árboles, un extraño monumento a la producción en masa. Algo en lo que pensar mientras seguimos pedaleando hacia un sendero escondido junto al lago. Es apenas una estrecha franja de asfalto rodeada de verde, que conduce al caserío de Far Sawrey.

De Craster a Alnmouth, 26 kilómetros

Se suele tardar bastante en recorrer el camino de la costa que va de Craster a Alnmouth al noreste de Inglaterra. No porque sea especialmente difícil, sino porque es inevitable parar cada cinco minutos a hacer una foto. Esta ruta comienza en la aldea pesquera de Craster. Tras subir la colina y cruzar la muralla, hay que girar a la izquierda e incorporarse a la carretera de la costa que lleva a Alnmouth. Es un trayecto rápido, al menos hasta que se llega a la cima del acantilado. Da la impresión de que todo el mar del Norte está allí para el disfrute de nuestros ojos. Cuesta abajo, nos deslizamos hasta Alnmouth. La buena noticia es que uno se puede pasar toda la tarde en la playa.

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