Inés Hernand: "Hay tantos tipos de viajeras como tipos de feminismos"

Presentadora, cómica, escritora y creadora de contenido. A Inés Hernand (Madrid,1992) no le sobra el tiempo, pero nos hace un hueco para hablarnos de su extensa vida viajera.

Álvaro Martínez Fernández
 | 
Foto: D.R.

Es una jurista convertida en cómica y presentadora, pero eso es solo la punta del iceberg de su vida. Y es que Inés ha sido jardinera, camarera, monitora, secretaria, colaboradora de radio, limpiadora, dependienta e incluso guía turística.

Nació en el barrio de Chamberí, en plena capital madrileña, aunque también ha vivido por temporadas en Londres y Holanda. Ahora, asentada en la capital, es presentadora de GenPlayz, un programa hecho por y para jóvenes basado en el debate, y recorre España con su show Ni puta gracia, que aterrizará en Alicante el 27 de marzo.

Así es Inés, una incansable trabajadora que echa de menos recorrer mundo y que hoy nos cuenta algunas de sus experiencias viajeras más locas.

Estás viajando bastante con tu espectáculo. ¿Te sientes una afortunada?

Para la situación que hay desde luego, lo que pasa es que llegar al destino y que sea una chapa no es uno de los mejores escenarios. No se disfruta mucho, porque vas con el mood de trabajo y como mucho lo que puedes disfrutar es el desayuno de por la mañana. Eso sí… está bien para coger ideas, referencias y refrescarse un poco, que siempre viene bien.

Hablando de tu espectáculo… se llama ‘Ni puta gracia’, nosotros queremos saber qué destinos sí te hacen gracia.

Te voy a decir de España, porque es donde nos movemos actualmente. Me hace gracia todo lo relacionado con el mundo Asturias: desde el parque de Somiedo, la Playa de Cudillero, Llanes… toda esta zona. Queda muy básico, pero es la verdad. En general me flipa el mundo playa, en Cádiz Los Caños para hacer nudismo, Bolonia me parece imprescindible. También recomendaría Girona, toda la zona del Pirineo catalán, que es un sitio digno de visitar. En general de Sitges a Málaga toda la costa me parece increíble. En cuanto a ocio el levante se lleva la palma, que es un sitio increíble. Tiene unas playas increíbles como la de Cullera, o la de Denia, es una zona donde puedes encontrar miles de playas que son preciosas.

Inés Hernand

Y Benidorm…

A mí me sorprendió Benidorm. Cuando llegué me contaron la típica turra de Benidorm que en la época de Franco venían a hacer nudismo y que pusieron la cruz para bendecir el lugar, la verdad que me parece fascinante. Son como unas Vegas con una arquitectura brutalista, que parece que está en medio del desierto…

Has coescrito un libro con Andrea Compton que se llama Que el fin del mundo nos pille de risas. ¿En qué lugar te gustaría que te pillara el fin del mundo?

Si te soy sincera, me gustaría que me pillara en mi casa, con la muda limpia y todo este tipo de cosas. Lejos de eso hay destinos que me parecen excepcionales y que he visitado, como Cuba. De Europa me parecen mágicos Viena o Praga, Marruecos también me parece excepcional. Me gustan los sitios que tengan algo particular. Pero vamos que si me tiene que pillar el fin del mundo… que me pille en mi casa.

Aunque tampoco le digo que no a un destino paradisíaco. Unas Seychelles siempre vienen bien, que son muy instagrameables. Pero si tuviera que elegir una playa sería alguna del sudeste asiático, que aunque se haya popularizado mucho siempre conservan algo. Si sabes buscar… encuentras.

"Cuando viajas tienes que llegar a entender un poco lo que está pasando, y creo que esto es súper importante cuando se viaja, sea el destino que sea"

Ahora estas viajando mucho por carretera. ¿Qué canción para ti no puede faltar en el coche?

Diría La casa del sol naciente, de Palito Ortega. Concretamente la versión de The House of The Rising Sun. También podría ser la versión de Amaia que sale en la serie Veneno. Me parece una canción muy de carreterera.

Has estado en sitios lejanos y exóticos como Filipinas, Tailandia y Moscú... ¿me dejo algo?

He tenido mucha suerte, porque he sido una persona que he tenido el lujo de poder viajar, de podérmelo permitir. Aunque hay que hacer tu pirámide de Maslow vital, y para mi viajar está entre una de mis necesidades básicas porque me nutre una barbaridad y he viajado bastante. He estado en Estados Unidos: Nueva York, Los Ángeles, Las Vegas. En Cuba, India del norte, Tailandia, Filipinas, Marruecos, Egipto. Europa la he recorrido mucho también, y he visitado Suecia, Noruega, Países Bajos, Irlanda, Alemania, Bélgica, Francia, Austria, Eslovaquia, Italia, Rusia.

Has viajado más que la mayoría a tu edad.

Sí, aunque insisto en que lo he hecho todo bastante low cost, que es una forma en la que se tiene que viajar cuando tienes 20 años. Rollo mochilero total, rollo hostal de 450 personas… ya sabes. Pero con poco dinero que tengas, ya puedes hacer un buen viaje.

¿Qué esperas cuando llegas a un destino?

Espero, sinceramente, que no me intenten hacer el truco para poder entregarme a la experiencia. Espero entregarme por mi misma, captar el código para poder estar en la onda del lugar, es ahí cuando te entregas al sitio. Eso sí… siendo siempre consciente de las personas que viven ahí y que han formado esa sociedad.

Inés Hernand en Egipto | Inés Hernand

Em VIAJAR defendemos que vivir lo que ellos viven es importante en un viaje, empaparte de la cultura…

Completamente, y sobre todo es muy importante, aparte, respetar los entornos, por ejemplo. También te ayuda mucho a entender otras estructuras sociales que no sean la tuya y que también comprendas que hay mucha gente que se va de viaje espiritual a India para que le dé un shock fibriláptico total del mundo pobreza, y eso tampoco es el punto.

Tienes que llegar a entender un poco lo que está pasando, y creo que esto es súper importante cuando se viaja, sea el destino que sea. Si te vas a Tailandia, tiene que ir a ver un combate de Muai Thai o si te vas a un pueblo recóndito de Egipto tienes que tomarte un te sentada en una plaza en el suelo. O si te vas a Las Vegas, que tienes que pararte en un bar de carretera a tomarte un batido de 7.000 calorías.

Al final es viajar con conciencia…

Sí que es verdad que también hay muchos tipos de viajeros, tantos como tipos de feminismos. Hay muchos momentos en los que tú necesitas un relax o necesitas troncharte en una playa, en una montaña o solo hacer senderismo. Todo depende del momento.

Cuando viajo la frase es “busco anécdotas y ubicarme aun más si puedo”

¿Eres de las que se anima a probar todo tipo de comidas cuando viaja?

Yo creo que he probado todo de las cosas locales de los lugares a los que he viajado: desde un insecto, a manitas de cerdo guisadas en Cuba, o el caviar y vodka de Rusia. Yo no voy a un Subway porque es lo conocido, procuro intentar hacer un viaje gastronómico también dentro de la cultura.

¿Qué esperas que sea tu viaje cuando estás sentada en el avión a punto de despegar?

Espero que sean anécdotas, yo quiero que a donde vaya no se me vaya a olvidar en mi puta vida y que cierre los ojos y diga guau… ese momento donde estaba echándome un porro con un chaman en Jaipur, o en que momento me puse a bailar con un señor mayor en Liubliana. Eso es lo que busco, y para eso te tienes que entregar mucho a la experiencia, tienes que ir relajado, prudente, pero entregándote y dejándote vivir cosas que te vas a llevar a la tumba.

Y que a lo mejor esas cosas son las que te cambian la vida… no es lo mismo hacer un viaje de metro todos los días y hacerte una sopa de sobre al llegar a casa que viajar y nutrirte de cómo viven en otros sitios, de cuáles son sus prioridades y con esto reubicar un poco las tuyas. Cuando viajo la frase es “busco anécdotas y ubicarme aun más si puedo”.

Inés Hernand

" Me fumé un porro con un chamán en un templo perdido de Jaipur que nos decía que tenía 960 años mientras le pasaba una rata enorme por el brazo"

¿Sientes que te falta esa sensación de ubicarte por no poder viajar ahora? ¿Cómo lo llevas?

Lo llevo fatal. Es una de mis necesidades básicas, y lo ha sido siempre. Cuando cobraba 600 euros ahorraba durante 1 año entero para poder hacer un viaje. Para mi viajar es una forma de vida, un escape, una liberación absoluta y unos niveles de desconexión de tu rutina y tu día a día que me parecen salud mental. Por eso ahora mismo estoy bastante de bajona, un poco hastiada y con muchas ganas de poder reanudar de una forma sana el mundo de los viajes. Al final los viajes te dan felicidad, el poder sentir que te cuidas en ese sentido. Para mí, ahora más que nunca, viajar es un must.

¿Puedes contarnos alguna anécdota peculiar?

Pues por ejemplo… un karaoke en una casa particular en Palawan, que me parece gracioso. Me monté en una moto sin casco con un chaval en Thai Mai con el que me enrollé, por supuesto. Me fumé un porro con un chamán en un templo perdido de Jaipur que nos decía que tenía 960 años mientras le pasaba una rata enorme por el brazo. Y es que si el señor nos dice que nos fumemos un porro con el… pues es lo que hay que hacer, hay que entregarse a la experiencia.

Un viaje que recomendarías a las nuevas generaciones viajeras

Animo a la gente que se haga un interrail, porque creo que es lo mejor para empezar a viajar a nivel europeo. Eso es una colección de anécdotas que te caes de culo, porque ya el mero hecho de coger trenes todos los días, de dormir en sitios deleznables, de encontrarte con viajeros que están en tu mismo plan es un must.

Has sido jardinera, camarera… y guía turística ¿Dónde?

Era guía turístico diferente, es una cosa que me recomendó Jedet. Lo que hacíamos era coger con un transfer a gente en el aeropuerto e íbamos con ellos de acompañantes enseñándoles lo que querrían ver de la ciudad. Solían ser parejas mayores, y vas con un chofer y un guía. El guía es el que les contaba la historia pura dura y nosotros… nosotros les contábamos la realidad, lo que querrían escuchar… y es que Wikipedia tenemos todos en el móvil. Al final son cosas extras, a esto que nos aferramos los jóvenes y qué decimos… pues oye que bien me vienen estos 100 pavetes extras este mes.

Inés Hernand en Egipto | Inés Hernand

Describe tu vida viajera con un titular random

Creo que seria “si hay vida, hay esperanza”. Porque hay sitios que están completamente asediados en unas condiciones criticas, pero de pronto ves el propio instinto de supervivencia del ser humano y de la sociedad como conjunto, que es el de agarrarse a cualquier cosa. Al final ese sería el titular porque vayas donde vayas, en las condiciones que esté el país siempre va a haber gente que te abra los ojos y te haga ver más allá de las estructuras sociales como tal. Aun así el titular creo que me ha quedado es un poco Flos Mariae, pero es lo que pienso.

Tu último viaje con un titular

Ha sido Barcelona… y diría “Qué movida de viaje”. Me gusto mucho que la gente poquito a poco vaya saliendo, y es que en las ciudades al lado del mar, la gente de allí tiene otra onda. Yo veo el mar y  me siento en un chill interno espectacular.

"Yo no quiero cumplir los 30 en pandemia, pero joder al menos yo he tenido la oportunidad de hacerme muchos viajes, de ver otras cosas, de pillarme el pedo y de follar bastante"

¿Crees que hay mucha diferencia entre la costa y Madrid?

Es el ritmo de las ciudades de costa es una especie de modo vital de vivir. No es lo mismo pasear por la playa que pasear por Malasaña. Es una cosa de velocidades, en Madrid es una ‘conditio sine qua non’ el tener prisa, la gente va rápido y tú vas rápido. Y piensas… ¡pero coño si voy al cine con media hora de adelanto! Es un poco congénito y repugnante.

Madrid me gusta en muchos sentidos, me moriría en Madrid y es mi ciudad porque tiene muchos escenarios y puedes hacer muchas cosas y te puedes escapar un poco…. es todo como muy de postal, compuesto para que te diviertas 5 minutos, porque son los minutos que tienes de diversión. Aun así la cultura en Madrid si que es especial, y ahora estamos viviendo también un oasis cultural que no está viviendo nadie en España con apertura de teatros, exposiciones, conciertos… hay una reinvención en ese sentido que es brutal.

Es un momento malo para los viajes, y sobre todo para los jóvenes que quieren descubrir mundo…

La gente que tiene 20 años… ahí sí que digo madre mía van a perder el norte. Que no puedan hacer su Magaluf de honor... Yo no quiero cumplir los 30 en pandemia, pero joder al menos yo he tenido la oportunidad de hacerme muchos viajes, de ver otras cosas, de pillarme el pedo y de follar bastante. Entonces un año en blanco me viene hasta de modo de break.

Pero una persona joven que no está pudiendo vivir estas experiencias… creo que va a impregnarnos a todos a medio plazo en el sentido de salud mental, porque no ves las relaciones igual y no ves a la peña igual. Eso sí… cuando la gente se pueda pillar un avión a Malasia… van a flipar.

Destino al que siempre volverías

Budapest, yo creo. Budapest es especial, sobre todo en verano. Tiene un rollazo que te cagas. Cracovia también, me parece un sitio que reúne las condiciones perfectas, un sitio tan asediado por un acontecimiento histórico tan atroz se ha reconvertido en una ciudad con músicos, jóvenes… me da muy buena vibra.

Dos restaurantes que debemos probar si o si

Soy especialmente mala recordando nombres, por eso diría que el restaurante local más cochambroso, regentado por una señora con mandil. Vayas a donde vayas busca una señora con mandil y a un señor sin dientes, entra en el bar y a gozar.

Es que si te digo… vete a Akelarre de Pedro Subijana… pues va a estar muy rico, por supuesto. Vas a cagar negro un par de días porque cocinan con mucho nitrógeno pero ya está. Hay que apoyar la economía de los pequeños locales y… “Déjate llevar por las sensaciones…” como diría Chambao.

Inés Hernand