Este es el increíble avión con el que Boeing quiere volar en 2030

Un 70% menos de emisiones, motor híbrido y un diseño de alas rompedor

Redacción Viajar
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Foto: Boeing

SUGAR Volt es un concepto de avión motor híbrido propuesto por un equipo liderado por la división de Investigación y Tecnología de Boeing. Es uno de una serie de prototipos presentados en respuesta a una solicitud de propuestas para futuros aviones emitida por la NASA.

La genial idea es la siguiente: el SUGAR Volt usa dos reactores híbridos que queman combustible para aviones convencional (keroseno) al despegar, y luego usa motores eléctricos para alimentar los motores mientras vuela. SUGAR significa Investigación Subsónica de Aviones Ultraverdes, por sus siglas en inglés.

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Un 70% menos de emisiones que los aviones actuales

Gracias a este sistema híbrido, el SUGAR Volt tendría emisiones aproximadamente un 70 por ciento más bajas que el promedio de los aviones actuales. La contaminación acústica también será más baja que la de los aviones de hoy. Y, por supuesto, bajaría notablemente el consumo de combustible, si bien este modelo debe enfrentarse a un gran reto: el enorme peso de las baterías, que deben ser de gran tamaño.Tranquilos: los ingenieros de Boeing están devanándose los sesos para superar este escollo.

El truco está en las alas

SUGAR Volt está diseñado con un ala larga, arriostrada y con un diseño muy específico que disminuye la resistencia inducida debido al levantamiento. Las alas de SUGAR Volt le permitirían despegar en una distancia más corta y generar menos ruido.

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A principios de 2019, luego de extensas pruebas en el túnel de viento en el Centro de Investigación Ames de la NASA, se demostró que, en comparación con los aviones con alas en voladizo, el consumo de combustible debería reducirse en un 8-10%, El ala se pliega por fuera del braguero para usar las puertas del aeropuerto.

“Al igual que un automóvil híbrido, el SUGAR Volt puede disminuir el uso de combustible y sustituir la energía eléctrica, que, si proviene de una fuente de red renovable (eólica, solar, etc.), puede reducir significativamente la emisión de gases de efecto invernadero del ciclo de vida de un avión convencional”, explican en la publicación profesional e internacional de ingeniería SAE.

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Esperemos, por el bien del planeta, que los ingenieros de Boeing lleguen a buen puerto. Por el momento, la previsiones de la compañía son que en 2023 ya se puedan realizar pruebas con un modelo a escala real, y que un avión de estas características podría estar volando regularmente entre 2030 y 2035.