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Iain Stewart, geólogo: "Islandia es el único lugar del planeta donde puedes caminar literalmente por la costura de la Tierra. Te da una perspectiva aterradora de lo efímero de nuestras fronteras"

La separación entre continentes avanza milímetros al año en un paisaje que permite entender cómo se forma la corteza terrestre.

Þingvellir

Þingvellir / Istock / t

En el suroeste de Islandia, a menos de 50 kilómetros de la capital, Reikieavik, hay un punto donde el terreno no es exactamente estable y la culpa la tienen dos placas tectónicas que están separándose lentamente. Muy poco cada año, apenas unos milímetros, pero de forma constante desde hace millones de años.

Centro de Reikiavik en Islandia con la montaña Esjan al fondo

Centro de Reikiavik en Islandia con la montaña Esjan al fondo / Istock

Esa es la imagen que llevó al geólogo Iain Stewart a describir este lugar como una “costura de la Tierra” en el documental How Earth Made Us.

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No es una grieta antigua: es un límite activo que sigue moviéndose

Lo que ocurre en Islandia, más allá de un episodio puntual del pasado, es un proceso en marcha. La dorsal mesoatlántica (como se llama la estructura que separa la placa euroasiática de la norteamericana) atraviesa la isla y genera una zona de tensión donde la corteza se estira y se fragmenta.

En la mayoría del planeta, esa dorsal está bajo el océano, pero aquí emerge y se recorre.

En Þingvellir (o Thingvellir), uno de los puntos más estudiados, esa separación se traduce en fallas visibles, bloques desplazados y superficies que no encajan del todo. Más que una única grieta continua, es un sistema que refleja cómo se deforma el terreno cuando dos placas se separan.

Caminar entre continentes es posible, pero no como suele contarse

Punto donde las placas tectónicas europeas y americanas se encuentran entre sí

Punto donde las placas tectónicas europeas y americanas se encuentran entre sí / Istock / t

La idea de “caminar entre Europa y América” se repite mucho cuando se habla de Islandia, pero tiene matices.

No hay una línea clara, como si alguien hubiera trazado una frontera sobre el terreno. Lo que existe es una zona ancha donde la corteza está sometida a tensiones. Dentro de esa zona, algunas fracturas son más visibles y accesibles, y es ahí donde se puede experimentar el recorrer ese límite del que hablamos.

Por qué Islandia aparece siempre como ejemplo en geología

Cuando Stewart utiliza Islandia en sus documentales, lo hace porque permite explicar algo que en otros lugares resulta invisible. La tectónica de placas suele enseñarse con esquemas porque ocurre fuera de nuestra vista, a gran profundidad o bajo el océano.

Pero aquí no hace falta recurrir a eso. Las fisuras, los desplazamientos, las zonas hundidas o elevadas responden a un mismo proceso que se puede seguir sobre el terreno con bastante claridad si se sabe qué mirar y por eso Islandia en un caso casi único desde el punto de vista divulgativo.

Recorrer Þingvellir sin contexto es simplemente caminar por un valle amplio con paredes de roca y formaciones irregulares. Es un paisaje llamativo, pero no necesariamente distinto de otros entornos volcánicos. Por eso, para apreciarlo aún más, tienes que entender qué estás obre una depresión formada por la separación progresiva (y actual) de placas. Toda una maravilla de la naturaleza.