Las 10 sorpresas del nuevo Rosewood Villa Magna en Madrid

La 'suite' con la terraza más grande de Madrid, un tres estrellas Michelin y pastelería propia son algunas de las sorpresas del renovado Villa Magna, ahora renombrado Rosewood Villa Magna, el último de los grandes hoteles que se abrió en Madrid en los años 70 del siglo pasado y que busca continuar la historia

María Escribano
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Foto: Rosewood Villa Magna

El hotel Villa Magna abrió sus puertas en el año 1972. Situado donde en su día se encontraba el palacio decimonónico del duque de Anglada (que luego pasó a ser propiedad de los marqueses de Larios y de su tío, el marqués del Genal), contaba con un patio árabe que imitaba al Patio de los Leones de la Alhambra de Granada. Un ejemplo de que este lugar siempre ha deparado sorpresas. Las nuevas llegan de la mano de Rosewood, que acaba de reabrir las puertas del hotel de ultralujo tras una reforma integral. 

'Suite' Anglada House. | Rosewood Villa Magna

De las construcciones anteriores, el hotel y el palacio, quedan unas cuantas conexiones con el pasado. Dentro del hotel se ha conservado el impresionante mosaico que decora la escalera. Y es que el Rosewood Villa Magna no busca romper del todo con el pasado, sino más bien reflejar la historia y la cultura del lugar, siguiendo su filosofía A Sense of Place. Por eso, en el espacio Tarde O. del hotel, que recrea un club inglés y en el que se pueden tomar cócteles tan especiales como un Negroni con licor de madroño (homenaje a Madrid), con Jerez (homenaje a Cádiz) o el Perfect Negroni, que lo hacen en un ánfora, encontramos un mural decorado con varios cuadros que homenajean a la historia del lugar.

'Lobby tea room' del Rosewood Villa Magna.   | Rosewood Villa Magna

Los ha colocado ahí la firma inglesa ArtLink, responsable de la colección de arte del hotel y en ellos vemos retratos de personajes reales que habitaron el Palacio de Anglada, pero también otros imaginarios. Además, algunos árboles centenarios del antiguo Palacio de Anglada han sido recuperados por el paisajista Gregorio Marañón para los nuevos jardines del Rosewood Villa Magna. Pérgolas, plantas ornamentales y paredes cubiertas de hiedra acompañan a estos árboles, como el cedro de 30 metros, que estaban ahí antes que nadie. Otra curiosidad vinculada con el pasado: una de las verjas del palacio está hoy situada en una puerta del Retiro, la que se encuentra entre la calle O’Donnell y la avenida de Menéndez Pelayo.

Estas son algunas de las sorpresas del nuevo Rosewood Villa Magna:

1. Nueva fachada dorada

Nueva fachada del Rosewood Villa Magna.  | Rosewood Villa Magna

El arquitecto Ramón de Arana ha sido el encargado de darle un nuevo aspecto a la cara más visible del hotel, que da al Paseo de la Castellana, y ese nuevo aspecto es dorado. Bueno, realmente es latón envejecido, con entrecalles de aluminio gris oscuro, que forma unos cubos que enmarcan cada habitación. El alféizar dentro de cada cubo tiene una forma grecada, lo que aumenta su efecto de luces y sombras, explican desde el hotel. Ahora, desde la calle, la fachada del Villa Magna reluce.

2. Un tres estrellas Michelin

Propuesta gastronómica de Amós.  | Rosewood Villa Magna

El triestrellado Jesús Sánchez, responsable del Cenador de Amós en Villaverde de Pontones (Cantabria), llega al Rosewood Villa Magna con su espacio Amós. Sostenibilidad, ingredientes más frescos, cocina cercana y el sello Amós son algunas de las características de este espacio gastronómico que intenta ser una mirada al origen de cómo fue el Cenador de Amós hace 28 años.

3. La hora del hammam

El spa del hotel, Sense a Rosewood Spa, incluye un hammam de influencia bereber, hecho de mármol turco. Con él se hace un homenaje a las raíces musulmanas de Magerit (Madrid). El aroma de azahar inunda a los clientes, que pueden hacerse todo tipo de tratamientos, incluido uno que utiliza los remedios naturales de los bereberes. En una de las salas de este centro de experiencias sensoriales se ofrecen tratamientos para dos personas a la vez; ideal para parejas.

4. Pastelería propia y 'dessert cart'

En Flor y Nata, la pastelería del hotel, se puede acceder a un servicio de dessert cart (carrito de postres), que incluye desde bombones hasta pastéis de nata (que para eso el chef pastelero es portugués, Emanuel Alvés), desde macarons hasta canelés de Burdeos bañados, por ejemplo, en sirope de kirsch. Y todo acompañado de champán. El servicio dura entre hora y media y dos horas y toda la bollería y dulces están realizados en el mismo hotel.

5. La 'suite' con la terraza más grande de Madrid

Terraza de la 'suite' Anglada House. | Rosewood Villa Magna

Son 53 las suites con la que cuenta el Rosewood Villa Magna. Cuatro de ellas son más especiales, las Signatures Suites, y también homenajean al pasado. En la Anglada House, que cuesta 22.000 euros la noche, se hace un homenaje al pasado aristocrático del palacio. Incluye dos dormitorios, sala de estar con chimenea y comedor, gimnasio privado, sauna y una terraza con vistas a la Castellana. La Salamanca House, por su parte, es la suite con la terraza más amplia de Madrid, con 140 metros cuadrados.

6. La habitación de los peques

Habitación Premier.  | Rosewood Villa Magna

Algunas habitaciones del hotel incluyen estancias propias para los más pequeños de la casa. Es una sorpresa encontrarse con el acceso desde la habitación principal a una preparada para los niños con todo tipo de detalles: desde los motivos infantiles y divertidos de la ropa de cama hasta los amenities adaptados para los más pequeños.

7. Espacio para tu mascota

Detalle 'suite' Villa Magna.  | Rosewood Villa Magna

Hay habitaciones que también cuentan con espacio para mascotas y estas también son tratadas con todo lujo de detalles. En una zona de la habitación hay una camita para ellos, con juguetitos y chucherías perrunas o gatunas.

8. Al calor de la chimenea

Varias son las chimeneas que dan calor a este nuevo hotel. Y es que uno de los objetivos de Bar Studio, la firma australiana encargada del proyecto de interiorismo, es que el hotel sea un refugio urbano y de confort. La firma ha querido también rendir homenaje a la historia, el arte y la tradición de la familia que residió en el palacio en 1870; de ahí que la decoración del hotel esté inspirada en una casa señorial clásica (los tejidos y materiales remiten a la tradición española), pero con toques modernos (piedra, hierro y vidrio crean ese contraste).

9. La privada Villa 22

Terraza del espacio Villa 22.  | Rosewood Villa Magna

Con vistas y terraza a la Castellana, Villa 22 (22 es el número del paseo en el que se encuentra el hotel) es un comedor privado que se puede reservar para todo tipo de reuniones, eventos… Recuerda al salón de una gran mansión y cuenta con su propio servicio de restauración, que trabaja a la vista del cliente emplatando las comidas. El chef ejecutivo del hotel es Amalio Prados.

10. La cava mágica

Restaurante Las Brasas de Castellana.  | Rosewood Villa Magna

La cava del hotel incluye un espacio privado con una mesa para varios comensales, el lugar ideal para organizar una cena entre amigos, con vistas a la gran diversidad de botellas colocadas artísticamente en esta bodega, que también se abre al restaurante Las Brasas de Castellana, una de las cuatro propuestas gastronómicas del Rosewood Villa Magna, junto con Tarde. O, La terraza de Tarde O. y la pastelería Flor y Nata.

Como curiosidad, un último detalle sobre el hotel: algunos de los cuartos de baño cuentan con inodoros de tipo japonés, washlets que limpian con agua templada y que incluyen calentadores de asiento. Otra experiencia más que vivir en el establecimiento.