"Habitaciones solidarias" para combatir la crisis

La cadena Artiem destina el dinero de la reserva de una habitación de cada hotel a Cáritas en la lucha contra las consecuencia de la covid

Luis Meyer
 | 
Foto: Artiem

A un hotel de 5 estrellas se le presuponen una serie de comodidades, atenciones y experiencias acordes con su estatus pero, en el caso del Artiem Asturias, posiblemente ni siquiera sus propietarios contaban con una que realmente lo diferencia del resto. De un lateral del edificio, donde termina el parking, nace un sendero que culmina en la playa de la Ñora y su recorrido es, con toda probabilidad, una de las experiencias más mágicas que pueden vivirse en nuestro país. 

Artiem

No exageramos. El Artiem Asturias está situado en algún lugar de la costa del término municipal de Villaviciosa. Y cuando uno recorre el camino mencionado, a lo largo de unos cinco kilómetros, comprende perfectamente por qué esta es tierra de leyendas protagonizadas por duendes y trasgus. Y es que perfectamente podrían vivir en el bucólico bosque que rodea el meandro del arroyo de la Ñora, donde el musgo colorea caprichosamente árboles y rocas, que desemboca en la playa del mismo nombre rodeada por enormes acantilados alfombrados de eucaliptos, un auténtico festín para la vista. 

Artiem

“En breve queremos empezar a organizar recorridos por ese sendero, como parte de nuestra experiencia wellness” explica la recepcionista del hotel. Y es que el Artiem Asturias está planteado, además de como una estancia placentera alejada del estrés, como un tratamiento saludable en el que no falta un completo spa de piscinas termales, una piscina olímpica, un gimnasio y salas de masaje. No cabe duda de que este hotel, el más joven de la cadena (implantada también en Menorca y Madrid), cumple con eso de “unas vacaciones regeneradoras”. 

Solidaridad en tiempos de pandemia

Pero hay otra cosa que lo hace especial, y que se aplica también a los otros hoteles del grupo: su implicación con la crisis pandémica que estamos padeciendo. “Durante la crisis de la covid tuvimos que cerrar todos los hoteles”, explica Willy Díaz, uno de los directivos de la cadena y su futuro CEO. “El equipo comercial y de marketing nos quedamos en activo, pensando en qué podíamos hacer para aportar, nuestro granito de arena en cuanto pudiéramos abrir de nuevo. Vimos que la situación se alargaba, y que la situación no dejaba de empeorar para todos, no solo para nuestra cadena de hoteles”. 

Artiem

Aunque ellos también sufrieron lo suyo. Entre Madrid y Menorca, más de 150 trabajadores dependen de ellos. “Por eso teníamos que reabrir cuanto antes, aunque eso nos supusiera perder dinero” cuenta Díaz, y añade: “Pero no bastaba con volver a poner a trabajar a mucha gente. Había otra mucha gente, ajena a nuestros hoteles, a la que queríamos ayudar”. 

Artiem

Tras un intenso braimstorming del equipo directivo y comercial, llegaron a la feliz idea de, con lo recibido el fin de semana de apertura de los hoteles Audax, Carlos y Asturias, donarlo íntegramente a Cáritas. “150 euros por noche y habitación. Cada 150 euros suponen días de alimento para una familia en situación de vulnerabilidad, según un cálculo de la ONG. Por eso llamamos al movimiento ‘One Room, One Life’”.

Artiem

Pero no querían que la iniciativa se quedase en un hecho puntual en el tiempo. “Veíamos cada día en las noticias cómo se alargaban las colas en los comedores sociales. Por eso, en nuestros cinco hoteles, implantamos sin límite en el tiempo la idea de ‘One Room, One Life’ con la habitación solidaria”, dice Día, y lo explica: “Una habitación estándar, durante todo el año, cuyo importe de reserva se dona íntegramente a Cáritas”. 

Artiem

La sinceridad en sus ganas de ayudar se demuestra en su falta de rigidez: “Ayer me llegó un mail de que un cliente del Audax había visto la noticia de la habitación solidaria, y quería reservarla, pero no quería una habitación estándar, sino una suite. Y dijo: ‘quiero que todo mi dinero se vaya a Cáritas’. Y así lo hicimos”, cuenta Díaz, y sigue: “No te digo que algunos clientes puedan aprovecharse de que la tarifa de la habitación solidaria es más barata que la media, pero en general, la mayoría se implica y lo hacen para aportar, y eso genera un relación del hotel con ellos muy fuerte”. 

Artiem

No es filantropía, sino necesidad

“Somos un negocio”, se sincera Díaz, “y creemos que esto refuerza nuestro posicionamiento de marca como una empresa comprometida. Digamos que nuestro objetivo es que la sociedad quiera que existamos. Porque nuestro objetivo como empresa no es el beneficio, sino que el beneficio sea una consecuencia de las cosas que hacemos.” Y añade: “Por eso podemos crecer de una manera sostenible, tenemos unos clientes fieles en gran parte comprometidos con lo que hacemos, igual que nuestros trabajadores. Nuestra misión es, en definitiva, que las personas sean felices. Hay quien puede pensar que estamos chalaos por pensar así. Pero creemos que es muy difícil subsistir hoy en día si solo piensas en el beneficio a corto plazo”.

Artiem

Sortear la crisis 

La cadena Artiem no es ajena a los bandazos del sector por culpa de la covid. “Ya no contamos con las reservas de ingleses y alemanes, y eso nos preocupa, pero sobre todo nos preocupa qué es lo que sí podemos hacer. Ahora hay que apostar mucho por el turismo nacional”, reconoce Díaz, y remata con una visión optimista, que revela una de esas personalidades tan necesarias ahora, capaces de entresacar el lado bueno de las cosas, incluso en una situación tan convulsa como la actual:  “En Menorca, más del 40% de nuestra clientela es extranjera, y no podemos contar con ella. Pero dicho esto: este es el verano perfecto para ir a Menorca, porque no hay tanta gente como en los veranos anteriores. Puedes disfrutar de lo que quieras, cuando quieras. Posiblemente no volveremos a tener una oportunidad así en veranos venideros”.