Un ventanal que enmarca el Guggenheim como si fuera otra obra más de la estancia
Un ventanal que enmarca el Guggenheim como si fuera otra obra más de la estancia / Roberto García

Las habitaciones de The Artist: Confort contemporáneo enmarcado por el Gugghenheim

Un famoso ladrón de arte ha puesto sus ojos en Bilbao y todas las pesquisas apuntan a que se esconde en The Artist – Grand Hotel of Art. En este juego de misterio, nuestra misión será seguir su rastro entre las estancias de este templo de diseño para atraparlo Cada decisión nos acercará o nos alejará de su captura. ¿Preparados para seguir su pista entre las habitaciones del hotel?

Hemos llegado a la puerta de la habitación 507 camuflados como servicio de habitaciones. Tocamos a la puerta. Nadie contesta. ¿Entramos? ¡Entramos!

Habitaciones amplias y luminosas, decoradas con arte contemporáneo y diseñadas para el descanso

Habitaciones amplias y luminosas, decoradas con arte contemporáneo y diseñadas para el descanso

/ The Artist

Decorada con tonos cálidos y materiales nobles, la habitación es amplia y está iluminada por la característica luz de Bilbao y multiplicada por su reflejo en la ría. Confirmamos que en la estancia no hay nadie en estos momentos, aunque dos maletas en la entrada indican que debe estar ocupada por dos personas. Tenemos constancia de que El Espectro actúa solo, pero ¿y si cuenta con un compinche?

Espacios amplios y luminosos donde el arte y el confort se encuentran frente al Guggenheim

Espacios amplios y luminosos donde el arte y el confort se encuentran frente al Guggenheim

/ Roberto García

En la mesilla encontramos una factura de un pago en efectivo por una semana entera de reserva. Llama la atención que con esa cantidad de dinero en efectivo no hayan elegido una de las suites, decoradas con más obras de arte.

La calidez de la suite se completa con piezas originales de arte, como este lienzo de Mariscal

La calidez de la suite se completa con piezas originales de arte, como este lienzo de Mariscal

/ Roberto García

Un enorme ventanal encuadra el Guggenheim como si fuera otra obra más del hotel, o del propio museo. En la pared frontal, un lienzo original de Mariscal observa en silencio mientras que los textiles suaves de la cama nos invitan a descansar un rato. Esa cama es tan apetecible que, por unos segundos, casi olvidamos el robo.

Baños amplios y luminosos, con materiales nobles y diseño contemporáneo para una experiencia de lujo

Baños amplios y luminosos, con materiales nobles y diseño contemporáneo para una experiencia de lujo

/ Roberto García

Nos tumbamos hasta que notamos un detalle extraño: alguien ha dejado una enorme bolsa de deporte. Dentro hay un gorro y unos guantes negros. ¿Será el lugar donde esconden las obras robadas? Pueden ser simples huéspedes y haber ido a la zona wellness a relajarse o quizá hemos dado con los ladrones. En ese caso, probablemente hayan ido a la zona The Muse, desde donde también se ve el museo. ¿Dónde estarán los huéspedes de la 507?

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