Rosama Grimaldi, guía turística gaditana: "Cádiz quiso vacilarle a Sevilla superando a la Giralda"

Las obras del templo arrancaron en 1722 con la finalidad de alcanzar una altura superior a la del monumento sevillano.

La ciudad que quiso vacilar a Sevilla
La ciudad que quiso vacilar a Sevilla / Daniel_Keuck

Durante años, la Giralda de Sevilla fue la torre más alta de toda España y una de las más impotentes del mundo con sus 104 metros de altura desde el suelo hasta el Giraldillo que corona su campanario. Una situación que ha llevado a que el monumento tenga réplicas y 'hermanas gemelas' en distintas partes del mundo, y que despertó la envidia de municipios como Cádiz, que quiso superar a Sevilla a través de su catedral.

Catedral de la Santa Cruz, en Cádiz

Catedral de la Santa Cruz, en Cádiz

/ HORST GERLACH

Rosama Grimaldi, guía turística gaditana, así lo ha explicado a través del perfil 'Cádiz en Detalle', en el que ha asegurado que "Cádiz quiso vacilarle a Sevilla superando a la Giralda".

Adriana Fernández

El objetivo de Cádiz: construir una catedral más alta que la Giralda

"Todo empieza con la Giralda, que lleva siglos siendo la niña bonita de Sevilla. Tan famosa que hasta tiene copias por el mundo entero. Y claro, tanta admiración, trae piques", ha indicado la experta.

Ante esta situación, Cádiz, que se encontraba en su mejor momento económico en el siglo XVIII con el pujante comercio de las Indias y el traslado de la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz, se vio en posición de superar a la capital andaluza a través de una nueva catedral que alcanzara una altura superior a la Giralda.

1722, el año en el que arrancaron las obras de la Catedral de Cádiz

"En este momento, el cabildo pensó 'vamos a hacer una catedral más alta que la Giralda'. Y, para ello, traen a Vicente Acero, un arquitecto de categoría, recién salido de currar en de la Catedral de Granada, y la intención era clara: que las torres sean más altas que la Giralda", ha asegurado la guía turística.

Así, en 1722 se colocaron las primeras piedras de la Catedral de Cádiz con la finalidad de representar el esplendor de la ciudad durante los siglos XVII y XVIII.

Sin embargo, la boyante situación económica empezó a decaer y las posibilidades de la capital para emprender un proyecto de esta envergadura empezaron a menguar ante las dificultades de financiar la gigantesca obra.

Los problemas económicos que impidieron el sueño 'de altura' de Cádiz

"Cádiz ya no tenía el dinero de antes, el comercio bajó", ha señalado la guía. Esto llevó a que la obra se alargara 116 años y que se produjeran "parones y cambios de arquitectos". "Vamos, un caos", ha añadido.

Finalmente, la catedral gaditana pudo terminarse con una belleza única en el territorio, pero con una altura muy por debajo de la Giralda con torres de 54 metros: "Para alcanzar a la Giralda, todavía faltaba medio camino y un buen empujón económico".

Una lucha por la superación que quedó frustrada por los problemas económicos que registró la ciudad pero que, aunque no acabó con una torre mayor a la Giralda, sí finalizó con "una catedral que es preciosa también".

"¿Que no ganamos en altura? Vale, pero en arte, cariño y salero, no nos gana nadie", ha concluido la guía gaditana.

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