La fábrica del hombre que salvó a 1.200 judíos en Polonia es un museo y se puede visitar
Oskar Schindler fue un empresario nazi que escondía judíos en su fábrica durante la Segunda Guerra Mundial para evitar muertes en los campos de concentración.

El museo se encuentra en Cracovia. / Istock / Pawel Mazur
“El pasado es un prólogo”, escribió William Shakespeare en el editorial de ‘The Tempest’. La memoria histórica es una herramienta para proteger a la sociedad de las atrocidades del pasado, que si las olvidamos, se pueden volver a repetir. Museos como el Muzeum Schindlera, en Cracovia, son el recordatorio de un oscuro del pasado, que en ocasiones, fue iluminado por buenos corazones como el de Oskar Schindler.

Cracovia es un destino ideal para aprender sobre historia. / Istock / Konoplytska
La Fábrica de Oskar Schindler fue el hogar de un empresario nazi que salvó la vida de 1.200 judíos. La historia de su vida se narra en la película de Steven Spielberg ‘La lista de Schindler’, en la que aparece la fábrica original.
¿Quién fue Oskar Schindler?
Schindler fue un empresario de origen alemán nacido en la República Checa, que decidió inscribirse en el Partido Nazi para contactar con altos cargos para el beneficio de sus negocios. Tras la invasión alemana en Polonia en 1939, se trasladó a Cracovia para aprovechar las nuevas oportunidades que ofrecía la industria alemana, así que adquirió una fábrica de esmaltes y utensilios de cocina en el barrio de Zabłocie.
Puesto que la mano de obra alemana era demasiado cara, Oskar Schindler decidió contratar a personas encerradas en el campo de concentración de Plaszow. El empresario descubrió las atrocidades que se cometían en el campo y, conmovido por la brutalidad del régimen nazi, alegó que los judíos que trabajaban en su fábrica eran esenciales para la producción de guerra.

El campo de concentración Auschwitz-Birkenau se puede visitar actualmente. / Istock / Robert Wygoda
Durante la liquidación del gueto en 1943, Schindler permitió que los trabajadores judíos se quedaran en la fábrica durante la noche, asegurando así su protección temporal. En el apogeo de su empresa, en 1944, la fábrica tenía 1.700 trabajadores, y 1.000 eran judíos, que aunque tenían que volver al campo, Schindler los protegía a través de sobornos y diplomacia personal. También consiguió que 450 judíos que vivían encerrados en campos cercanos pudieran vivir en la fábrica para mantenerlos alejados del horror.
Oskar Schindler consiguió reubicar la fábrica en Chequia, y uno de sus asistentes redactó “La Lista de Schindler”: una lista de 1.200 prisioneros judíos que necesitaba para la nueva planta. La producción de ollas dejó de ser rentable, así que el empresario empezó a fabricar cápsulas de proyectiles, ordenando que algunas de ellas fueran defectuosas a propósito.

En Berlín hay el monumento de homenaje a los judíos asesindos en Europa. / Istock / Pablo Fernandez Villoch
Las actividades comerciales provocaron que las autoridades alemanas sospecharan de la conducta corrupta y de la asistencia no autorizada a los judíos. Aunque la policía y las SS detuvieron a Schindler detuvieron en tres ocasiones, no lograron formular cargos en su contra.
¿Qué se puede ver en el museo?
- La Fábrica y el Contexto Histórico: Se puede conocer el funcionamiento de la fábrica y el contexto histórico en el que operaba. Muestra cómo Schindler transformó su empresa en un para proteger a los judíos y cómo su red de contactos le permitió proteger a sus empleados.
- Testimonios de Sobrevivientes: A través de documentos, fotografías y grabaciones, los visitantes descubren las historias personales y el impacto directo que tuvo el acto de Shindler en cientos de visas.
- El Holocausto en Cracovia: La exposición permanente ‘Cracovia bajo la Ocupación Nazi entre 1939 y 1945’, proporciona una visión detallada de la vida en la ciudad. La muestra incluye objetos personales, documentos históricos y elementos cotidianos que ilustran cómo era el día a día durante la ocupación.
¿Cuándo se puede visitar?
El museo abre de lunes a viernes, y cierra el primer martes de cada mes:
- Lunes: de 10h a 14h.
- De martes a jueves: de 9h a 19h.
- De viernes a domingo: de 9h a 20h.
Las entradas cuestan 8,40 € por adulto y 7,40 € para estudiantes, aunque recomendamos la opción de la visita guiada, que cuesta 25,90 €.
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