Explorar el Ancestral Este de Irlanda

El Este de Irlanda es un destino que bien merece ser descubierto gracias a la historia y naturaleza que esconde entre sus fronteras.

Yacimientos prehistóricos, tumbas neolíticas y parajes naturales es parte de los que ofrece una ruta por el Ancestral Este de Irlanda. Formado por 17 condados, esta propuesta de Turismo de Irlanda invita a recorrer miles de años de historia dividida en tres zonas: la Tierra de los 5.000 amaneceres, el corazón histórico de Irlanda y la Costa Celta.

En la primera de ellas, en la Tierra de los 5.000 amaneceres, el visitante encontrará historia y mitología y es que aquí las leyendas se mezclan con la realidad. En casi cada pueblo y villa encontramos dólmenes megalíticos, senderos de la Edad del Hierro o antiguos asentamientos cristianos.

Como lugares imprescindibles se encuentran Newgrange, una tumba de corredor construida en el año 3200 a.C. en el Condado de Meath que ha permanecido sellada durante milenios; la Península de Cooley, en el Condado de Louth, donde se encuentra el pueblo medieval de Carlingford, la tirolina de Carlingford Adventure Centre o Táin Way para practicar senderismo; las cruces celtas de Monasterboice; o Belvedere House, en Westmeath y una gran finca de estilo arquitectónico palladiano en la localidad de Mulligar.

El corazón histórico de Irlanda es la segunda de las zonas del Ancestral Este de Irlanda y ofrece un viaje en el tiempo a través de mansiones, valles sagrados y verdes prados. Así, el asentamiento cristiano de Clonmacnoise, en el condado de Offalay, llama la atención por conservar una catedral, siete iglesias y varias torres irlandesas del siglo VI.

También son ineludibles la roca de Dunamase, con vistas sobre una bello castillo en el condado de Laois, y la roca de Cashel, que domina el Golden Vale de Tipperary. Por su parte, el dolmen de Brownshill es el más pesado de Europa y se ubica en el condado de Carlow mientras que el castillo de Kilkenny, de origen normando, fue vendido a la ciudad en 1967 por 50£.

La última de las zonas del Ancestral Este de Irlanda es la llamada Costa Celta. Esta zona abarca el sureste de la isla y ofrece un recorrido por monasterios, ciudades vikingas y pueblos unidos a la historia del Titanic como el Cobh, en el condado de Cork, y el último lugar donde el trasatlántico hizo escala.

En esta ruta no interesante es el valle de Glendalough, en el condado de Wicklow, donde se ubica un yacimiento de un asentamiento monástico del siglo VI. Llegó a ser uno de los más importantes de Europa con una catedral, seis iglesias y una torre irlandesa, hasta que fue saqueado por los vikingos. A ellos pertenece el origen de Waterfor, fundada en el siglo IX y una de las ciudades más antiguas de la isla.