Españoles al volante: las cosas que más hacemos en el coche

Cantar, hablar con uno mismo, hacer el amor… Estas son algunas curiosidades que acontecen en el cubículo más íntimo.

Noelia Ferreiro
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Foto: Alija / GETTY

Más que llevarnos y traernos, el coche nos acompaña en nuestros momentos íntimos, es testigo de nuestra vida privada. Porque todos lo saben: es ponerse al volante y aflojarse las tensiones (o a veces intensificarlas) y comenzar a comportarse como si los cristales que nos envuelven no resultaran transparentes. Teniendo en cuenta que los españoles pasamos en el vehículo tres años y once meses a lo largo de nuestra vida, podemos afirmarlo sin miedo: el automóvil es uno de nuestros grandes cómplices.

Analizar las diferentes conductas que se adoptan en el automóvil cuando viajamos solos o acompañados da como resultado un sinfín de curiosidades. La firma Citroën lo hizo con el estudio "Nuestras vidas en el coche", que dio a luz datos reveladores en cuanto al comportamiento de los españoles. Por ejemplo que la actividad más practicada dentro de este cubículo, la que nadie ha dejado de hacer al menos alguna vez, es cantar. Sí, más incluso que en la ducha. A lo largo de su vida, un español canta de media 4.125 canciones en el coche y las escucha a todo volumen en 3.169 ocasiones.

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Según el estudio, también hablamos con nosotros mismos (en concreto, unas 1.444 veces) que no todo iba a ser emular a Raphael. Y reímos sin parar (unas 98 veces) e incluso lloramos (unas 50 veces) creyendo que nadie nos ve. Además aprovechamos para peinarnos, afeitarnos y maquillarnos. Es decir, para nuestro cuidado personal, dada la vida ajetreada que llevamos. Una circunstancia que, sin embargo, no impide que a la hora de comer, el automóvil no sea en ningún modo nuestro lugar favorito. Ya se sabe que al español le gusta la buena mesa (y si es posible la sobremesa) con lo que comemos en el coche en muy contadas ocasiones, frente a, por ejemplo, los ingleses, que lo hacen el triple de veces a lo largo de su vida. Por el contrario, sí bebemos agua, zumo o refrescos unas 2.069 veces. Y derramamos estos mismos líquidos en 169 de ellas.

El sondeo revela, de forma sorprendente, que en nuestro país somos, por lo general, más educados de lo que creemos cuando estamos con las manos al volante. Damos las gracias a otro conductor más de 3.000 veces a lo largo de nuestra vida y saludamos a un peatón u otros chóferes otras 2.284. Y a veces, claro, también nos enfadamos. Unas 67 discusiones a lo largo de la existencia se mantienen con otro conductor.

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Más insólitas son otras conductas picantes que se desprenden del estudio de Citroën. Entre ellas la de los besos que se dan sobre cuatro ruedas. Nada menos que 1.798 besos a lo largo de la vida, muchísimos más que los encuentros sexuales que acontecen en el mismo escenario. En este sentido, los españoles hacemos el amor en el coche unas cuatro veces de media, una más que nuestros vecinos franceses (los menos activos en esta materia de toda Europa) pero tres veces menos que los fogosos italianos que son, según los datos, los que en más ocasiones se desempeñan esta actividad.