Entrevista a Pedro Duque, astronauta

Es el primer astronauta con nacionalidad española que ha viajado en dos ocasiones al espacio (Discovery, 1998, y Soyuz, 2003). Madrileño de 56 años, sonríe al decir que puede haber una tercera oportunidad. Mientras tanto, pilota la Oficina de Operaciones de Vuelo de la Estación Espacial Europea en Múnich. Le apasiona contemplar los vestigios de antiguas civilizaciones y practicar submarinismo en la isla de Cozumel (México). De niño vio a Neil Armstrong pisar la Luna y soñó que él también viajaría al espacio.

Javier del Castillo
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Foto: César Lucas Abreu

Las ruinas de un castillo medieval contrastan con las torres de antenas, los paneles y las modernas instalaciones de la Estación Espacial Europea (ESA) en Villanueva de la Cañada (Madrid). Pedro Duque acaba de volver de Alemania y nos recibe con una sonrisa de la que ya no se desprende en toda la entrevista. Aunque parezca mentira, le cuesta elegir el viaje de su vida y establece como punto de partida una distinción clara entre los viajes de trabajo de aquellos otros que realiza para desconectar, disfrutando con amigos o al lado de sus hijos. Ha visto la película Gravity y nos confirma que las imágenes que aparecen en ella son "imágenes reales, de lo que se ve a unos 400 kilómetros de la Tierra, desde una estación espacial".

Sería una obviedad preguntarle por el viaje de su vida.

Está claro que el viaje de mi vida debería ser el de la primera misión espacial, pero aquel fue un viaje de trabajo. Así que me quedo con el viaje que realicé con mi mujer en los años 90 por Yucatán, viendo las pirámides, sin reservas de hotel y según nos soplara el viento. Es el que recuerdo con más cariño.

¿Qué es lo que le impresionó más de Yucatán?

Recuerdo sobre todo Uxmal, que es muy bonito, y la gran pirámide de Cobá. Chichen Itza es más parecido a un parque temático, pero en Cobá no había entonces más que un trozo de la pirámide abierto y tenías la sensación de que eras tú el que estaba descubriendo aquella maravilla. Otro escenario que me impresionó mucho fue Teotihuacán. Todavía no he tenido la ocasión de ir a Cuzco y quiero conocer otras manifestaciones artísticas en Latinoamérica.

¿Siente atracción por lugares relacionados con los astros?

En la antigüedad, quienes conseguían predecir los eclipses tenían el favor de los gobernantes. Cuando subes a la pirámide de Uxmal, ves claro por qué la han construido. Desde arriba puedes contemplar toda la selva. Para ellos tuvo que ser un descubrimiento impresionante observar un poco el mundo en su conjunto.

Una de las grandes aficiones de quien fuera Premio Príncipe de Asturias 1999 sigue siendo el submarinismo. Lo empezó a practicar durante su primer trabajo en Alemania, lo retomó luego en Palma de Mallorca y el Cabo de la Nao (Jávea), hasta terminar descubriendo los impresionantes fondos marinos de la isla de Cozumel. Para Pedro Duque, el fondo del mar y el espacio son dos extremos que se tocan.

¿Qué recuerdos guarda de las vacaciones de su infancia?

Todos los veranos íbamos al pisito de mi abuela materna, en Palma de Mallorca. Viajábamos en un Seat hasta Valencia y allí cogíamos la Trasmediterránea.

¿Cuándo soñó con ir al espacio?

Cuando yo era un niño, ese sueño rondaba muchas veces por nuestras cabezas. El 21 de julio de 1969 tenía seis años y pude ver con mis padres en la televisión de un bar de Cestona (Guipúzcoa), que estaba casi pegada al techo, la llegada del hombre a la Luna. Creo que todos los niños de mi edad queríamos ir ese día a la Luna. No creo que yo fuera un caso especial.

Usted ha visto la Tierra desde una nave. ¿Le gustaría hacerlo desde fuera, flotando en el espacio?

Claro, y no descarto llegar a hacerlo. Aunque el cielo es infinitamente más impresionante verlo desde los telescopios de Paranal (Chile), Hawai o La Palma que a través de las ventanas de una estación espacial.

¿Por qué cree que hay personas dispuestas a pagar una fortuna para viajar a otro planeta?

Me imagino que este tipo de gente tiene ya de todo y entonces busca algo exclusivo, que solo se pueda conseguir teniendo mucho dinero. Pero no debemos olvidar que muchos desarrollos tecnológicos se han logrado porque alguien los financiaba con gusto.

Conoce bien Estados Unidos y también ha trabajado en Rusia. ¿Qué destacaría de cada uno de ellos?

En EE UU se utiliza más la libertad y el intelecto natural de las personas. Cada uno va a intentar ganar el máximo dinero para dirigir a la sociedad en la dirección correcta. En Rusia, sin embargo, los negocios son siempre resultado de una relación personal.

¿Algún lugar de este país que haya grabado en su memoria?

Hice un viaje precioso, el otro viaje de mi vida, con mis hijos por Wyoming y nos encantó a todos Park Huston. La inmensidad de la naturaleza en Estados Unidos estaba retratada en aquel paisaje. Tras la separación, mis vacaciones las reservaba para mis hijos, que vivían allí con su madre.

Si tuviera que elegir entre aventura y planificación, Pedro Duque elegiría la segunda, quizás por su formación de ingeniero aeronáutico. "La historia está llena de aventureros -comenta-, pero los planificadores fueron los que regresaron para contarlo".

Como aficionado al submarinismo, ¿qué opinión le merece la figura de Jacques Cousteau?

He visto todos sus documentales. Era un aventurero científico que llegó a inventar los aparatos que le permitían bajar a la profundidad que él necesitaba para estudiar el fondo marino. Con su gorro naranja, ha sido un hombre admirable.

La ciudad que más le ha impresionado...

Venecia. Es una ciudad muy bonita, con gente encantadora. Estuve recientemente y me pareció muy interesante por su cultura y su historia.

"Ya se pueden crear hoteles en el espacio"

El turismo espacial pronto dejará de ser un sueño. En opinión de Pedro Duque, para que sea realidad solo falta encontrar una rentabilidad económica a los proyectos espaciales que ya están en marcha: "Me parece que el turismo espacial puede ser una buena inversión. Si se consiguen resolver algunos problemas técnicos, este mismo año podrían iniciarse los vuelos de Virgin Galactic. Hay otros dos proyectos que se están diseñando y que estarán terminados dentro de un par de años para ver la Tierra desde el espacio durante un corto periodo de tiempo. Los precios ahora van a ser muy altos, pero ya se irán popularizando".

¿Se construirán también hoteles en el espacio?

Por supuesto. Los mismos módulos espaciales que hemos empleado para construir la Estación Espacial Internacional podrían también ser construidos con otros objetivos y lanzarlos al espacio con los mismos cohetes. Es cuestión de que salgan los números. Contando los módulos que construye el Centro Khrunichev de Moscú y los lanzamientos, montar un hotel en el espacio podría costar unos quinientos millones de euros. Pero, claro, si en cada viaje solo puedes llevar a seis o siete turistas, les tienes que cobrar una millonada. Cuando los costes bajen de 500 a 50 millones, el proyecto tendrá viabilidad.

¿Cuándo tendremos colonias en el espacio?

Eso está un poquito más lejos, la verdad, salvo que hubiera un peligro inminente en nuestro planeta. Si superamos un par de barreras tecnológicas, podríamos crear alguna colonia en la Luna, que nos proporcionara además los elementos de minería necesarios para hacerla rentable.

El sueño más anhelado de este hombre, que ha venido utilizando durante años la bicicleta como medio habitual de transporte en Alemania, sigue siendo volver, de nuevo, al espacio.

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