Entrevista a Javier Cámara, actor

El actor riojano –Premio Goya 2016 al Mejor Secundario por "Truman", tras ganar en 2015 el Mejor Protagonista por "Vivir es fácil con los ojos cerrados"– es a sus 49 años un enamorado de los viajes. Cuando el trabajo se lo permite, vuelve al Valle de Iregua para reconciliarse con los paisajes de su infancia. Su último rodaje le ha permitido enamorarse, aún más, de Italia.

Javier del Castillo
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Foto: Victoria Iglesias

No es fácil entrevistar a Javier Cámara. Se le acumulan en la agenda sus compromisos profesionales -acaba de rodar en Italia a las órdenes de Paolo Sorrentino y ya está preparando la maleta para hacer lo propio en Nueva York-, pero finalmente encuentra un respiro para hablar del mundo de los viajes. Conoce bien las principales capitales de Europa y algunas americanas, pero a la vuelta procura desviarse hacia el Puerto de Piqueras, camino de Albelda de Ireguela (La Rioja), donde le espera su madre con los brazos abiertos. Las alfombras rojas y el brillo de los premios los ha hecho compatibles con los valles y las praderas verdes de La Rioja.

¿Algún viaje especial de su infancia y adolescencia?

Recuerdo un viaje a Madrid de fin de curso, un fin de semana. Años después, cuando ya vivía en la capital de España, tuve un déjà vú y recordé aquel viaje del Instituto por entero. De hecho, fui a visitar el hotel donde estuvimos alojados. Me había olvidado por completo, pero de pronto recuperé los detalles de aquella experiencia.

Por cierto, ¿qué fue lo que más le impresionó de Madrid a un chico de provincias que quería ser actor?

Lo grande que era. Hasta que me vine a Madrid, mi ciudad de referencia era Logroño. Así que Madrid me parecía una ciudad inmensa. Ahora es mi casa y la veo mucho más manejable. También es verdad que cuando llegué a Madrid, en aquellos años 80, era una época un poco más peligrosa y yo muy naif y muy de pueblo.

Como riojano entusiasta y ejerciente, ¿qué lugar de La Rioja no deberíamos perdernos?

Mi Valle del Iregua. A partir del valle, hacia arriba, comienzan los Cameros. Es una zona maravillosa, llena de contrastes. Siempre que puedo, cuando viajo desde Madrid, cruzo por el Puerto de Piqueras y bajo a todos los pueblos del valle, hasta llegar a Albelda de Iregua, el pueblo de mi madre. Es mi entrada de lujo a La Rioja. Además, ahora hay una estupenda autopista que cruza toda Soria y es mucho más rápido. El otoño, por esos parajes, te obliga a pararte en cada curva. También recomendaría otros lugares de La Rioja, que está plagada de pueblos preciosos, restaurantes baratos y gente tierna y sonriente.

En alguna ocasión le he escuchado hablar de su pasión viajera. ¿Por alguna razón especial?

Los viajes me tonifican, me alertan de otros lugares y de otras formas de vida. Viajando rompes con muchos tabúes y también se te caen algunos mitos. En España se vive muy bien, pero hay muchos lugares más que merece la pena conocer.

Dígame las razones que le invitan a hacer las maletas: ¿desconectar, cambiar de ambiente o la pura y simple curiosidad?

Todas las que acaba de enumerar y algunas más. Ahora he tenido la suerte de rodar en Italia y descubrir varias ciudades de la mano de sus gentes, con las que he estado trabajando. Un privilegio. Rodar fuera de tu país, hacer giras de teatro, son formas de compartir experiencias de manera lenta y formidable. Normalmente, no corro de museo en museo cuando visito los lugares. Me tomo mi tiempo. Y también me gusta repetir las visitas a lugares en los que ya he estado.

El cine nos traslada a otros destinos apasionantes y desconocidos. ¿Ha viajado a algún lugar seducido por una película?

No. Pero últimamente estoy valorando proyectos de trabajo que me permitan ir a lugares a los que difícilmente accedería como turista.

¿Conocía los desiertos de Almería antes de rodar allí "Vivir es fácil con los ojos cerrados"? ¿Qué le pareció el paisaje almeriense?

No los conocía y me encantaron. España tiene paraísos naturales increíbles. Hacer giras de teatro te permite también visitar un país tan rico como el nuestro, donde el paisaje cambia cada pocos kilómetros.

¿Es partidario de perderse por las carreteras secundarias españolas?

Me pierdo a menudo. Mi GPS se ha estropeado, pero no me preocupa. Siempre llegas. Y cuando paras a preguntar, encuentras gente fascinante.

¿Qué países le gustaría conocer?

Me encantaría conocer más América Central y América del Sur. Comenzar por México e ir bajando hasta Tierra de Fuego.

¿Deberíamos utilizar mejor nuestro cine para promocionar España?

Yo no paro de hacerlo. Los trabajadores del cine somos ideales para hacer eso. Somos un país que abraza al turista y estamos preparados para que se sientan a gusto. Es fácil hablar bien de España en cuanto a vacaciones se refiere. Institucionalmente se debería impulsar más el poder cultural exportable que tenemos. Generaría muchas alegrías y buenos dividendos. La oferta cultural española tiene gran aceptación fuera de nuestras fronteras.

¿Cuál ha sido el viaje de su vida?

Ese viaje siempre está por llegar. Los demás viajes están ya en el álbum de fotos y solo son recuerdos.

Si tuviera que elegir un país, ¿con cuál se quedaría?

Depende para qué. Para amar y para vivir, hoy pongamos que Italia.

¿Su ciudad preferida?

Me gusta mucho Madrid, pero también Barcelona. Fuera de España, me quedaría con Roma, Nueva York, París y muchas más.

¿Qué medio de transporte le gusta más y por qué?

El coche. Manejo yo dónde voy y dónde me paro.

¿La historia más sorprendente que ha vivido durante un viaje?

Mantengo mi capacidad de sorpresa limpia y dispuesta. Recientemente he estado rodando The Young Pope en Italia, con Paolo Sorrentino, y le puedo decir que los palacios, iglesias y casas particulares que he visitado han sido para mí un viaje introspectivo a la Italia actual, a través de sus gentes, que no se me va a olvidar nunca.

¿Qué lugar elegiría para retirarse?

Una casa frente al Mar Mediterráneo.

¿Siente que le quedan muchos sitios interesantes por conocer y otros a los que volvería de nuevo?

Miles de ellos. Asia me gusta mucho. Quiero ir más veces a Japón y a Australia; volver otra vez a todos aquellos lugares que me enamoraron; combinar montañas y mar, cafés y periódicos con museos y teatros; jardines y ríos, con reuniones de amigos en cada esquina del mundo... Visitar casas de conocidos, descubrir lugares que pienses por un momento que solo los conoces tú, compartir con amor, familia y amigos muchos atardeceres frente al mar y muchos anocheceres frente a una buena mesa.

Si pudiera viajar en el tiempo a otra época, ¿en cuál se detendría?

Sería muy bonito visitar la Grecia de Pericles.

¿El turismo rural le parece un buen invento para que muchos españoles de ciudad descubran esa España casi desconocida y olvidada?

Absolutamente. Pero no solo para que conozcan esa España olvidada sino también lugares poco conocidos de otros países. Tuve la oportunidad de conocer Sicilia viajando por casas rurales y fue mágico.

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