Entrevisa a Juan Luis Cano, periodista

Nació en el barrio madrileño de Carabanchel en 1960. La familia de su padre tenía una funeraria, pero a él siempre le interesó más el mundo de los vivos. Aficionado a los toros, al flamenco, al submarinismo, a los viajes y a la gastronomía, ha ido desarrollando su trayectoria profesional alternando el humor con el periodismo. A través de "Gomaespuma", programa de radio ideado con su amigo Guillermo Fesser, y de la Fundación que lleva ese mismo nombre, Juan Luis Cano ha recorrido medio mundo.

Javier del Castillo
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Foto: César Lucas Abreu

Además de folletos, libros y carteles, en la sede de la Fundación Gomaespuma puede uno encontrarse desde un escudo labrado en madera de origen senegalés hasta unos muñecos de peluche. En este centro de operaciones, Juan Luis Cano invierte una parte de su tiempo; el que dedica a proyectos solidarios. Tras regresar de un crucero por las costas de Marsella, Génova y Ajaccio, con un montón de amigos, el periodista insiste en que "viajar siempre te abre la cabeza".

¿Cómo recuerda las vacaciones de niño en Torre de la Horadada, provincia de Alicante?

Teníamos allí una casa familiar. Era un pueblo con pocas casas, un hotel y la playa del Conde. He estado yendo a veranear a esa casa hasta los 24 años. Recuerdo que tenía una pandilla inmensa, como la de Verano Azul. Aunque parte de mi familia sigue yendo, yo volví hace diez años y fue un shock tan grande para mi vista que dije: "No vuelvo más". La casa familiar la han tirado para hacer un nuevo edificio y el paisaje de ahora no tiene nada que ver con el que guardo en mi memoria. Aquel pueblo de mi infancia ya no existe. No me interesa nada.

Seguro que tampoco ha olvidado el primer viaje fuera de España.

Imposible de olvidar. Lo hice con 18 años, en el Renault 8 de mi abuelo. Nos fuimos a la antigua Yugoslavia Santiago Alcanda, Guillermo Fesser, una amiga que era de allí y que se llama Ivana Markovic, y yo. Recorrimos la Costa Azul y al llegar a Trieste tuvimos que hacer contrabando de café, porque ya no nos quedaba un duro. Dormíamos en parques, nos íbamos sin pagar de los restaurantes; hasta que llegamos a Belgrado y vendimos la mercancía de estraperlo. Con ese dinero nos pasamos unas vacaciones de lujo. Recorrimos la costa del Adriático, hasta Dubrovnik, pasamos en un ferry hasta la isla de Nikola y viajamos por Italia. A la vuelta, otra vez sin un duro, durmiendo en los parques..., pero nos reímos mucho. Yo me pinté el pelo de color azul.

¿Y qué tal fue recibido en casa con ese nuevo "look"??

Mi padre flipaba. Imagínate, su hijo con el pelo hasta los hombros, tipo afro, con mechas azules. Lo curioso es que yo se lo conté a mi hija, le hizo mucha gracia y hace un par de veranos se fue con la hija de Ivana Markovic a pasar un mes a Londres y volvió con el pelo teñido de azul.

El rubio de Gomaespuma, como le llaman algunos, ha viajado a Mauritania, Bosnia, Kosovo, Jordania, China, India, Sri Lanka, Guatemala, Nicaragua y Senegal por motivos de trabajo, y presume, con razón, de haber conocido lugares y gentes que permanecen al margen de las rutas turísticas.

¿Qué lugar le ha enamorado más?

Soy un enamorado de Cuba y de los países centroamericanos: Costa Rica, Guatemala y Nicaragua.

¿El lugar que le dejó más tocado?

Calcuta. Es el infierno en la Tierra. Pero no así otras ciudades de la India.

¿De dónde le viene su afición al submarinismo?

Estaba en Cuba, en 1995, y me preguntaron si quería bucear. Yo, que siempre he sido un inconsciente y nunca me ha dado miedo nada, les dije que vale. Entonces me dieron unos consejos y bajé a 20 metros. Después hice una inmersión nocturna con linterna. Me gustó tanto, que en cuanto tenía una semana libre me iba a Cuba a bucear, sin título y sin apenas experiencia. Una inconsciencia. Luego he buceado en medio mundo y los grandes subidones de adrenalina los he vivido bajo el agua.

¿Le ve alguna pega a la promoción de España como un gran destino turístico?

Nos estamos abonando al todo incluido y eso propicia el turismo de garrafón, cuando además tenemos todos los alicientes para atraer un turismo de calidad. Aquí buscamos réditos inmediatos. Las playas de la Costa Azul francesa son una mierda, pero hay detrás una gastronomía cuidada, edificaciones adecuadas, palacetes, hoteles impresionantes... Y nosotros, ¿qué tenemos? Vete a la playa de Gandía, una de las mejores de Europa, y mira para atrás. Ibiza tenía un turismo interesante que se está yendo al garete por el todo incluido. Vienen turistas ingleses sin reserva de hotel, solo con las entradas a las discotecas, y se ponen hasta arriba.

¿Qué destacaría de algunos de los destinos a los que ha viajado?

Hace poco estuve en Verona y es de una gran belleza. América es la naturaleza exacerbada, con esas dimensiones y frondosidades. En África alucinas con gente que vive todavía en la prehistoria, en Australia con esas extensiones espectacularmente grandes... Todo el planeta es una pasada.

¿Tiene algún sitio adonde ir marcado en la agenda?

Un montón. Me gustaría mucho ir a cualquiera de los dos Polos.

¿Algún paisaje inolvidable?

El atardecer en los arrozales de Singaraya (Indonesia); impresionante. Y los jardines de La Alhambra.

¿El sentido del humor se pierde en los países más pobres?

En estos países el sentido del humor también existe. Acabo de hacer un documental en la República Centroafricana, uno de los países más pobres del mundo, y la gente sonríe por la calle. ¿Por qué? Porque viven una media de 46 años y no pueden perderlos en discutir. Claro que cuando discuten te cortan el cuello.

¿Almacena objetos y recuerdos de sus viajes por el mundo?

Soy fetichista, pero mi mujer me dice que no acumule más cacharros.

Encuentros y desencuentros con dirigentes orientales

"Fuimos los primeros en entrevistar al rey de Jordania abdalá II"

Cuando el embajador de Jordania en Madrid, cuyos hijos estudiaban en el mismo colegio que los de Guillermo Fesser, le dijo a su rey que aceptara una entrevista con Gomaespuma, Abdalá II debió pensar que le estaba tomando el pelo. Solo había dado una entrevista a la BBC, pero siendo todavía príncipe. Sin embargo, una serie de circunstancias propiciaron el encuentro de Juan Luis Cano y Guillermo Fesser con el jefe del Estado jordano.

"En una cena celebrada en Londres -cuenta Juan Luis-, le preguntaron representantes de Jordania al Príncipe Felipe por nosotros y les dijo que éramos buena gente y que le parecía muy bien que nos concediera esa entrevista. Fuimos los primeros en entrevistar al rey de Jordania en su palacio y esa entrevista fue reproducida por el ‘New York Times".

La exclusiva que no tuvo ninguna repercusión internacional, pero sí algunos contratiempos, fue la realizada unos años después al ministro de Comunicación de la India: "Le llevábamos de regalo un bolígrafo bañado en oro, gentileza de la Cadena Ser, pero al acabar la charla y pedir el bolígrafo para entregárselo, un compañero se equivocó y le entregó un Bic mordido. Después de preparar todo un discurso y del ‘muchas gracias, señor ministro, por su amabilidad en nombre de la Cadena Ser'', el hombre vio aquel obsequio y se quedó de palo".

En opinión de Juan Luis Cano, "viajar siempre te abre la cabeza", pero solo si lo haces para empaparte de todo lo que veas: "Lo que no puedes es irte a Rusia o a Marruecos a buscar restaurantes españoles, como hacen algunos".