El enigma de la iglesia de Sevilla que esconde una sinagoga, una mezquita y una capilla bajo el mismo techo
Este templo situado en la capital hispalense tiene sus orígenes en el siglo XI.

Restos de una mezquita, una sinagoga y un templo cristiano en una misma capilla. Esto es lo que se puede contemplar en una de las iglesias más hermosas, históricas y emblemáticas de toda Sevilla, que durante sus miles de años de historia se ha ido transformando hasta albergar a tres religiones en un mismo lugar: la musulmana, la judía y la cristiana.

Este entorno cuyos orígenes se remontan al siglo XI es la Iglesia de Santa María la Blanca, un templo situado en el Centro de Sevilla considerado único en toda la provincia por mantener en su interior restos de tres religiones que hicieron de este su lugar de culto durante su larga trayectoria.
El pasado musulmán de la Iglesia de Santa María la Blanca
Los inicios de esta iglesia que en la actualidad recibe su nombre por su devoción a la Virgen de las Nieves o la Virgen Blanca se remontan a los siglos XI al XIII, cuando la planta de este edificio albergaba en realidad una mezquita.
Los restos de este pasado musulmán se pueden encontrar a día de hoy en el patio de abluciones y la portada principal del costado izquierdo del templo.
El cambio de esta iglesia tras la reconquista de Sevilla
Sin embargo, tras la reconquista de Sevilla en 1248 por Fernando III, la mezquita pasó a manos de la comunidad judía, que la convirtió en una sinagoga. Para ello, se amplió su perímetro y se reorientó el templo según el eje este-oeste que se mantiene en la actualidad.
Tras más de un siglo haciendo de este su lugar de culto, llegó la revuelta antijudía de Sevilla del 6 de junio de 1391, cuando el Cabildo Catedral se quedó con la propiedad y la acondicionó para el culto cristiano.
El pasado judío de esta iglesia del Centro de Sevilla
Sin embargo, a pesar de su transformación, la iglesia aún conserva vestigios de su pasado judío, como sus muros perimetrales, las ventanas saeteras de la planta superior y los estantes en los que se guardaban los rollos de la Torá aunque, tal y como asegura la propia iglesia, estos elementos quedan ocultos tras las yeserías del templo.
La fachada que presenta en la actualidad la iglesia se levantó a lo largo del siglo XV y se caracteriza por tener una portada gótica con arquivoltas y clavos. Además, se transformó el interior de la sinagoga hasta convertirla en una exuberante capilla cristiana de estilo barroco con arcos y columnas de mármol procedentes del Torcal de Antequera, así como muros redecorados en oro y blanco, como sus bóvedas.
Los cinco grandes lienzos que decoran esta iglesia sevillana
A esto se sumaron las yeserías y cerámicas que se encuentran en el templo a día de hoy, así como cinco grandes lienzos, de los que dos se sitúan en la nave central y narran el origen de la advocación mariana que le da nombre.
Otros dos lienzos se encuentran en las naves laterales y muestran la devoción inmaculista de Sevilla, mientras que el quinto, el más imponente de todos, representa la Última Cena.
"Santa María la Blanca es un espacio verdaderamente único. A lo largo de su historia, este lugar ha cobijado a las tres grandes religiones monoteístas. Más de un milenio de oración honra este lugar y hace de ella Casa de Dios y Puerta del Cielo en este mundo, según reza la inscripción de su fachada: HAEC EST DOMUS DEI PORTA CAELI 1741", señalan desde el propio templo.
Horario para visitar la iglesia más singular de Sevilla
Para disfrutar de una de sus visitas culturales, es necesario acudir al templo de lunes a jueves de 11.30 a 13.00 horas y de 18.00 a 19.00 horas, mientras que los meses de julio y agosto están cerradas por trabajos de conservación y restauración.
Las misas, por su parte, se producen de lunes a sábado a las 11.00 y a las 20.00 horas, mientras que el domingo se desarrollan a las 11.00, 13.00 y 20.00 horas. En julio y agosto, por su parte, se suprime la misa de las 13.00 horas.
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