Enero es el mejor mes del año para comprar vuelos baratos: este es el día y la hora que tienes que guardar en el calendario
Enero no tiene que hacerse cuesta arriba... Y eso las aerolíneas lo saben, y nosotros te lo contamos.

Enero no es un mes inspirador, ni mucho menos... Hace frío, el calendario se hace cuesta arriba y el ánimo todavía acusa los excesos de Navidad. Pero precisamente por eso, para quien quiere viajar sin dejarse medio sueldo en el intento, es un mes clave. Desde hace años, los grandes buscadores de vuelos y las propias aerolíneas coinciden en que enero es, de forma consistente, el mejor momento del año para encontrar billetes más baratos. Y, si no lo sabias, en Viajar (como siempre) te acompañamos y te lo recordamos.
No es una cuestión de suerte ni de trucos ocultos, aunque pueda parecerlo. La verdad es simple, y es que es una combinación de comportamiento del mercado, hábitos de los viajeros y ajustes de precios que se repite casi todos los años.
El mes del esfuerzo
Cuando terminan las fiestas, el turismo entra en una fase de calma. Y es normal, la mayoría de la gente ya ha viajado, ha gastado más de lo previsto y no tiene planes inmediatos. Las aerolíneas, en cambio, que no tienen ni un pelo de tontas, siguen teniendo los mismos aviones que llenar. Y es ahí donde empiezan los reajustes... Tarifas más competitivas, promociones discretas y precios que bajan sin necesidad de grandes estrategias.

Además, enero es un mes en el que se busca mucho y se compra con cabeza. No se viaja tanto como en verano o Navidad, pero se planifica más; eso es un hecho. Esa planificación temprana, sobre todo para viajes de primavera y principios de verano, suele jugar a favor del viajero. Eso sí, tengo que decir que dentro de enero, hay momentos que funcionan mejor que otros. No porque exista una fórmula infalible, sino porque los precios se mueven siguiendo ciertos patrones. Diversos estudios de plataformas como Google Flights, Skyscanner o Expedia apuntan a que los primeros días de la semana suelen ofrecer mejores oportunidades, especialmente después de que las aerolíneas ajusten tarifas tras el fin de semana. Por eso, el martes siempre se mantiene como uno de los días más favorables para encontrar buenos precios, aunque no sea una garantía absoluta.
Cada hora, un mundo
Otra cosa que hay que tener en cuenta, y es que también influye la hora. Buscar vuelos a primera hora del día, cuando hay menos tráfico de usuarios y menos búsquedas simultáneas, suele ofrecer más opciones a buen precio antes de que los sistemas vuelvan a recalcular tarifas en función de la demanda. No es que a partir de cierta hora sea imposible ahorrar, pero madrugar sigue teniendo premio; al final, lo podemos considerar el nuvo Gordo de Navidad.

Eso sí, enero no sirve para todo ni para todos los viajes. Los grandes picos de demanda (Semana Santa, puentes nacionales o pleno verano) siguen siendo caros incluso comprando con antelación. Donde realmente se nota la diferencia es en viajes urbanos por Europa, vuelos intercontinentales fuera de temporada alta o escapadas previstas entre febrero y junio. Ahí, enero marca la diferencia.
Pasito a pasito...
Todo hay que decirlo, y es que también conviene no adelantarse demasiado. Comprar con muchísima antelación no siempre garantiza el mejor precio; de toda la vida de Dios. En términos generales, los expertos recomiendan reservar vuelos nacionales con unas semanas de margen, europeos con algunos meses y los de largo recorrido con más previsión, pero sin obsesionarse con hacerlo demasiado pronto.

Lo que sí encarece casi siempre el billete es buscar con prisas, repetir las mismas búsquedas a todas horas o limitarse a una sola fecha o aeropuerto. A veces el ahorro está en la flexibilidad, no en el destino. Al final, enero funciona porque reúne tres cosas difíciles de encontrar juntas. Menos demanda real, más competencia entre aerolíneas y viajeros dispuestos a planificar con calma. No es el mes más bonito del año, pero sí uno de los más agradecidos para el bolsillo. Al final, en cuestión de vuelos, enero sigue siendo ese momento en el que llegar mejor cuesta bastante menos.
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