El momento del subcontinente indio

Ahora que el monzón se aleja del subcontinente indio, empieza la mejor época para visitar una zona literariamente fértil. Sus títulos (clásicos o actuales) tienen una larga vida en las estanterías.

Rafael de Rojas

Rudyard Kipling constituye la referencia inexcusable para quien quiera leer las páginas más verdaderas y emotivas sobre la India. Reeditado en España constantemente, este año nos trajo una de sus obras menos conocidas, Cuentos de las colina (Eneida, 14,90 ). Se trata de una obra temprana, su primer libro de relatos, publicado en 1887, cuando el Nobel de Literatura originario de Bombay contaba con 22 años. Las 19 historias están ambientadas en la India y ya cuentan con las mejores virtudes del autor: una narración directa y potente y una aguda capacidad de observación del alma humana.

Y de un Nobel a una novel. La primera novela de Tahmina Anam, Días de amor y de guerra (RBA, 21 ), recorre la historia reciente de su país, Bangladesh, y la cruza con la del coraje de las mujeres que tuvieron que sobrevivir a una guerra y a un periodo bastante convulso. Lo personaliza en la vida de Rehana Haque, una heroica madre que pelea en el entorno adverso de la clase alta de la ciudad de Dhaka.

También una mujer es la gran protagonista de Néctar en un tamiz (Ediciones del Viento, 18,50 ), también una ópera prima, la de la escritora de Bangalore Kamala Markandaya. Nacida en 1924 en el seno de una familia brahman, la casta india más alta, narra, contra sus orígenes, la historia de supervivencia de una campesina pobre en lucha contra la tierra y los hombres en los últimos años de ocupación inglesa.

Si lo que se desea es un conocimiento profundo de la zona, India (Electa, 24 ), firmado por Ciro Lo Muzio y Marco Ferrandi, es, a pesar de su título, un libro sobre la civilización hindú que traspasa las fronteras indias. A modo de enciclopedia, recopila términos, personajes o lugares y los explica fundamentalmente a través de imágenes (fotos y reproducciones artísticas sobre todo) a lo largo de 384 páginas repletas de información.

Por último, El libro tibetano de los muertos (Ediciones B, 21 ) lleva unos años en las estanterías, pero sigue constituyendo una excelente reinterpretación del texto original, que, a su vez, es la puerta de entrada para quienes se acerquen de frente a la filosofía budista. Stephen Hodge y Martin Boord, budistas ambos en diferentes etapas, comentan las enseñanzas del Libro, que se acompañan de retratos tibetanos y paisajes en los que el cielo y las nubes están presentes siempre.