"El llanero solitario" cabalga otra vez por el salvaje oeste americano

El rodaje de "The lone ranger", dirigido por Gore Verbinski, supuso una extraordinaria aventura en sí mismo, un azaroso viaje por numerosas localizaciones de Estados Unidos, pero sobre todo una propuesta turística muy atractiva para conocer algunos de los encantos naturales más destacados de ese gigantesco país.

B. Iznájar

Mientras que una mujer navaja lava su melena azabache a la orilla de un riachuelo y varios niños juegan con el agua, la pesada maquinaria cinematográfica deambula, entre caballos que pastan, por las proximidades de las ruinas de la Casa Blanca, viviendas amerindias anasazi construidas con arenisca en los bordes de los acantilados. Es elcañón de Chelly, monumento natural del noreste del estado de Arizona y hogar de la Nación Navaja, donde se vio a Toro y su troupe de rodaje durante el verano del pasado año.

En Nuevo México, una buena idea es alojarse en la estación alpina de Angel Fire, que, aunque diseñada primordialmente para disfrutar de los deportes de invierno, en verano oferta multitud de posibilidades para la práctica de aventuras forestales a 8.600 metros de altitud. Quizá por eso uno de los equipos de producción de The lone ranger (El llanero solitario) partió de aquí para seguir de cerca al heroico vaquero y a su amigo Toro por distintos territorios de este Estado. El camino lo traza la carretera 64, que en sí misma garantiza una exhibición de la naturaleza al atravesar los dominios del parque estatal de Eagle Nest Lake, un lago artificial alpino y santuario de la pesca del salmón. Tras bordearlo, aparece el set de rodaje situado en el área de Perryville, con la geografía de Cimarrón Canyon Park como telón de fondo y sus catedrales de piedra del Palisades, el Gato Negro o el valle de Moreno.

En pleno oeste de Estados Unidos, en Utah, los parques nacionales que se extienden a partir de laciudad de Moab constituyen el plató natural para dar rienda suelta a las escenas de mayor acción, donde un tren descarrila y los disparos del solitario retumban en medio de la rojiza reserva natural de los Arcos. Sin salir de este Estado, en la frontera con Arizona el ranger enmascarado y su amigo, el indio espiritual Toro, a lomos de sus caballos sobre una meseta, son la excusa perfecta para que un plano panorámico enseñe el asombroso paisaje de Valley Monument: West Mitten Butte y las enhiestas torres sedimentarias al este de Monument Pass, Castle Rock y Valley Drive.

Las inmediaciones de la pequeña ciudad de Lone Pine (California), tan acostumbradas a ser plató de clásicos westerns desde 1920, también reciben esta vez la infraestructura productiva del llanero más actual. El territorio de la cordillera de Alabama Hills, en el valle de Owens, constituye el escenario perfecto para las emboscadas y, como fondo, la espectacular figura de Sierra Nevada y el altivo monte Whitney.