el libro del mes

Antonio Hernández
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Foto: Revista viajar

Muchos españoles están dispuestos a certificar el refrán: "Todo inglés, pariente de Drake es". Pero Londres es la flor de las ciudades, a decir de William Dumbar, cortesano de Jacobo IV. Su loa no llega al deslumbramiento de Samuel Johnson: "Cuando un hombre está cansado de Londres, es que está cansado de la vida, porque en Londres hay todo lo que la vida puede proporcionar", aunque depende de para quién y en qué época.

El Londres victoriano dejó sus reliquias arquitectónicas por más que sea difícil esconder sus miserias, el antisemitismo de ciertos escritores -Lamb o Thackeray- o la explotación de esclavos. Y el sentido del humor inglés, tan jaleado, no quiere dejar de avisarnos: "Vale la pena vivir en Londres para disfrutar bien del campo cuando se vaya a él". Londres es una Babilonia moderna.

Pero A.N. Wilson no oculta sus inconvenientes porque si una calle lleva a una alegría, otra puede conducir a un navajazo. Lo maravilloso y lo patibulario se eleva en sus barrios, aunque el corazón del visitante ocasional "se puede quedar en Picadilly o en Leicester Square" y no es impropiedad que el Mudson es agua; el Mississippi, agua sucia, y el Támesis, historia líquida. La de uno de los mayores imperios. Wilson lo cuenta con detalle.Londres. historia de una ciudad.
A.N. Wilson.
Debate. 234 páginas. 13,50 €