El Fuji y el Etna ingresan en la lista del Patrimonio de la Humanidad

LaUnescoha añadido diecinueve sitios más a la lista delPatrimonio de la Humanidad. Los más conocidos de las nuevas incorporaciones son elMonte Fuji, de Japón, del que la Unesco remarca su importancia como lugar sagrado y fuente de inspiración artística, y elEtna, en Sicilia, el estratovolcán más activo del mundo.

Luis Uribarri

Entre los nuevos lugares que pasan a engrosar la lista delPatrimonio de la Humanidadde laUnesco, solo uno tiene cierta vinculación con España, aunque se encuentra al otro lado del Atlántico. Se trata de la estación ballenera de Red Bay, en Canadá, en la provincia Labrador, en la costa del Estrecho de Belle Isle. Esta estación fue fundada por marineros vascos en el siglo XVI y está considerada como uno de los mejores ejemplos de la tradición ballenera europea.Por otro lado, las últimas incorporaciones han significado la integración en la lista por primera vez de lugares en Qatar y Fiji. Concretamente, el organismo de Naciones Unidas ha reconocido oficialmente al sitio arqueológico de Al Zubarah, que se convirtió en un próspero centro de pesca y comercialización de perlas a finales del siglo XVIII, y a la ciudad portuaria histórica de Lekuva, respectivamente.

En Italia, además del citado volcánEtna, han sido reconocidas las Villas y Jardines de los Médici en la Toscana, por su construcción innovadora en aquellos tiempos, en armonía con la naturaleza y con el arte.

En Europa también han sido designados el Parque Natural de Wilhemshöhe en Kasse, en el céntrico Estado alemán de Hesse (Alemania); la Universidad de Coimbra-Alta y Sofía en Portugal, la ciudad antigua de Quersoneso en Táurica (Ucrania), ubicada en las costas del Mar Negro y conocida como la Pompeya ucraniana, y las Tserkvas (iglesias ortodoxas) de madera de la región de los Cárpatos en Polonia y Ucrania, que fueron construidas entre los siglos XVI y XIX.Asia aporta ocho nuevos lugares. Al monte Fuji y a la ciudad amurallada de Al Zubarah se añaden dos lugares en China, el paisaje cultural de los arrozales en terraza de los Hani de Honghe, que fueron creadas por la población de esta región china a lo largo de 1.300 años para asegurar el suministro de agua, y parte del sistema montañoso de Tianshan, en la región autónoma china de Xinjiang, famoso por su variedad de climas y por el contraste de sus paisajes, más elParque Nacional Tajik en Tayikistán, punto de encuentro de las montañas de Eurasia, lugar perfecto para el estudio y análisis de las placas tectónicas.

Rematan los lugares asiáticos la arquitectura ecléctica de los siglos VII al XVIII que atesoran seis grandes fuertes en las colinas indias de Rajastán, el palacio de Golestán en Teherán, que alberga en sus instalaciones los monumentos históricos más antiguos de la capital iraní, y los sitios históricos de Kaesong, en Corea del Norte, que engloban la cultura y los valores espirituales de esta región entre los siglos X al XIV.El resto de enclaves se reparten a pares entre América y África. La Reserva de la Biosfera de El Pinacate y el Gran Desierto de Altar en México, de "belleza dramática" y gran valor científico, completan el apartado americano.

Finalmente, el arenal del Namib (Namibia), el único desierto costero que registra dunas con niebla y que está formado con materiales llegados desde miles de kilómetros, y el centro histórico de Agadez, ciudad situada en el desierto del Sáhara, en el centro de Níger, configuran la aportación africana. La lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco tiene 981 sitios reconocidos de 160 países. De estos, 759 son culturales, 193 naturales y 29 mixtos.