El enigma añejo de Barcelona y París

Barcelona y luego París, cada una a su manera, despertaron en los artistas de fi nales del XIX un hambre furiosa, una necesidad de ir más allá. Quién sabe si al calor de Málaga Picasso se hubiera quedado en un retratista sobrado de talento, pero al uso. De la evolución del artista al compás de los cambios de residencia y de un misterio que bien pudo suceder trata "El enigma Picasso" (MR Ediciones. 20 €), una entretenida y erudita novela en la que Maurilio de Miguel retrata al artista, a su época y a ambas ciudades. Este viaje literario bien se podría acompañar con dos originales visiones de las ciudades del pintor. En "Barcelona especializada y artesana" (Beta. 17,90 €) se descubre una ciudad que, en parte, tiene fecha de caducidad. Es la Barcelona de los artistas de lo pequeño, repleta de ofi cios en trance de extinción. Por su parte, "París vertical" (Teneus. 20 €) lucha contra la transformación de la capital en postal mirando hacia arriba. Ofrece una colección de imágenes que aprehenden el alma de una ciudad que va perdiendo a golpe de flash el espíritu mágico y sensual que le otorgaron vecinos como Picasso.