Diego Rivera en Burgos

Durante unos dos meses, desde el 27 de octubre al 8 de enero de 2012, la segunda colección más importante del pintor Diego Rivera será expuesta en Burgos.

La exposición comprende 37 obras propiedad del Estado de Veracruz, México. Con ellas se recorre la totalidad de la vida y de la experiencia artística del pintor más importante del México contemporáneo, desde sus primeros años a comienzos del siglo XX hasta sus últimas creaciones.

Esta colección data de los primeros años de 1900, cuando Rivera entregó una serie de cuadros al entonces Gobernador del Estado de Veracruz, Teodoro A. Dehesa, quien había patrocinado sus estudios en Europa. De esta forma, da inicio la actual colección del Estado de Veracruz que, paulatinamente, se fue enriqueciendo hasta los 37 que actualmente la conforman, convirtiéndose así, en una de las más importantes de pintura sobre caballete que se conocen del artista mexicano.

Se trata de una colección esencial para conocer los primeros años de Rivera, y es indispensable para el estudio de la etapa cubista del pintor y su posterior evolución hacia la figuración clásica y los temas populares.

Para esta exposición especial se han preparado otros materiales, como catálogos, signo-audioguías, cuadernos didácticos y talleres educativos.

Diego Rivera, uno de los plásticos mexicanos más reconocidos, se formó inicialmente en México en la Academia de Bellas Artes de San Carlos, para luego estudiar en España y París y así, conocer la modernidad pictórica. En 1920, viaja por Italia, lugar donde los frescos de Giotto, Uccello y Mantegna le hacen descubrir la pintura mural. En su regreso a México, Rivera participa en un programa para difundir el arte público en consonancia con la filosofía de la Revolución Mexicana. Comienza a perfilar el estilo que le hará célebre y que aparecerá desde entonces en sus murales: las grandes figuras de corte clásico.

Rivera, no solo es considerado uno de los mejores pintores mexicanos, también fue un ideólogo, además de articulista, polemista, anfitrión de León Trotsky, y creador de la moderna iconografía mexicana.

En la memoria colectiva estará siempre asociado a su amiga y protectora Dolores Olmedo y sobre todo a su tercera esposa, Frida Kahlo.

En general, la obra de Rivera recoge lo mejor de la tradición plástica europea que, combinada con la imaginería precolombina, pone al servicio de los nuevos ideales nacionalistas de la revolución mexicana.