
La Fortuna, el despliegue natural del verdor en Costa Rica / Unsplash / Etienne Delorieux
El destino de aventura y naturaleza en Costa Rica es La Fortuna
Emprendemos una expedición secreta por Costa Rica para seguir el rastro de dos de las especies más fascinantes del planeta. Aquellos que completen el recorrido y las encuentren entrarán en el sorteo de un viaje a Costa Rica. ¡Adelante, aventureros!
Estás participando en la búsqueda de dos de las especies emblemáticas de Costa Rica –el quetzal resplandeciente y la rana de ojos rojos– que nos llevará por todo el país. Si logramos localizar a los ejemplares, entraremos en el sorteo de un vuelo de ida y vuelta a Costa Rica para dos personas. ¡Nuestra misión acaba de comenzar!
A los pies del impresionante Volcán Arenal, La Fortuna es uno de los grandes destinos ecoturísticos y puerta de entrada ideal para visitar el Parque Nacional Volcán Arenal.
Antes de tomar posesión de la habitación del ecolodge en la que nos alojaremos las siguientes noches, paseamos por las calles. Todo el mundo nos sonríe y nos saluda con un “Pura Vida”. Esta localidad, perteneciente a la provincia de Alajuela, rebosa vida gracias a sus restaurantes en los que degustar la cocina local y mercados donde hacerse con verdaderas obras de artesanía. Es perfecta para descansar unos días mientras tratamos de resolver el misterio de los animalitos ubicados fuera de su hábitat.

Las aguas termales de La Fortuna, en Costa Rica / Unsplash / Ezgi Kimball
Nuestro ecolodge está rodeado de jardines tropicales en los que juega una niña apasionada por los animales. Julia nos muestra sus dibujos protagonizados por osos perezosos, ranitas y lo que parece un quetzal volando sobre una montaña rodeada de nubes.
–Mi abuelo dice que los animales siempre buscan los bosques más sanos.
Durante los siguientes días, recorremos puentes colgantes sobre la selva y nos acercamos a cascadas ocultas en el boscaje. ¡Ni rastro de nuevos símbolos en las piedras!

Las pasarelas en altura de Costa Rica se despliegan en La Fortuna / Unsplash / Filiz Elaerts
No conseguimos muchas más pistas hasta que hablamos con el abuelo de Julia, quien despliega un mapa ante nosotros y nos habla del Pacífico, donde el paisaje cambia por completo. ¡Genial! Iremos al Pacífico, pero, ¿a qué punto?
Para ir al Rincón de la Vieja para observar la transición climática, pincha aquí
Para seguir hacia Nicoya, donde podremos estudiar la influencia del océano, pincha aquí.