Cuatro chefs con ocho estrellas revolucionan la comida en Iberia

Paco Roncero, Ramón Freixa, Toño Pérez y Dani García son los creadores de la nueva oferta gastronómica de Iberia. Los cuatro prestigiosos cocineros trabajarán con la aerolínea española durante los próximos dos años para crear un nuevo concepto de comida de avión sorprendente y mediterránea.

R. de Rojas
La última década ha visto cómo las prácticas low cost se han ido extendiendo desde la clase turista al resto del avión y los aeropuertos. En la compañía Iberia han decidido tratar al revés su gastronomía y, partiendo de la exigente cocina de las clases Business, cambiar el actual modelo de cocina a bordo. Para ello ha contratado a un comité culinario que reúne en su currículum ocho estrellas Michelin y doce de los soles con que puntúa la Guía Repsol. Se trata del madrileño Paco Roncero (responsable de La Terraza del Casino en Madrid), el catalán Ramón Freixa (máximo responsable de Ramón Freixa Madrid), el cacereño Toño Pérez (del restaurante Atrio, en Cáceres) y el malagueño Dani García (chef del restaurante Calima, en el Gran Meliá Don Pepe de Marbella), cada uno de ellos galardonados con tres soles y dos estrellas. De momento, sus creaciones ya se pueden probar en los vuelos intercontinentales y paulatinamente irán llegando a todas las clases superiores de los trayectos nacionales y de largo alcance. El objetivo último es tan ambicioso como cambiar la manera de comer en los aviones, que ha recorrido un largo trecho desde la creación de las primeras cocinas en los aviones de United Airlines de 1936 hasta la plastificación de los menús que arrancó en los 80, y la puesta en valor actual de la mano de cocineros mediáticos. Con la ambición de encabezar este último movimiento, los chefs aliados con Iberia han optado por una cocina mediterránea, basada en el producto español y pensada para sorprender al viajero.Los cuatro cocineros han revisado no solo el menú sino también la presentación de todos los platos, la vajilla y, sobre todo, el servicio de mesa. Para ello los cocineros han impartido una formación específica a las tripulaciones de la aerolínea española, quienes se convierten así en el equipo de sala de este restaurante de ocho estrellas Michelin que se encargará de extender por el mundo la gastronomía nacional más creativa del momento.