Crecen los viajes solidarios directos, con menos intervención de las ONG

Enseñar en un colegio de India, colaborar en campos de trabajo de Marruecos, conocer un campo de refugiados en Palestina... Son los llamados viajes solidarios, una alternativa para conocer la realidad y echar una mano, pero ahora además con un contacto más personal entre el viajero y los receptores de su colaboración.

Pablo Fernández

A la hora de preparar las vacaciones, hay varios elementos a tener en cuenta. Posibilidades económicas, fechas de libranza, número de familiares... Obviamente, la cuestión va más allá de elegir entre playa y montaña. Muchos viajeros optan por entornos cercanos, mientras que otros prefieren trasladarse a remotos y exóticos parajes. En los últimos años ha aumentado el número de viajeros que, más allá del destino elegido, tratan de emplear su período de vacaciones en ayudar a los demás. Es lo que se conoce como viaje solidario. Lo más clásico es encauzar este tipo de viaje a través de una ONG, aunque últimamente se detecta un auge en la opción de prescindir de intermediarios y dibujar el viaje de una manera más personal y directa. Si se opta por una ONG, el maremágnum de este tipo de organismos es tal que conviene no escatimar esfuerzos en informarse de las alternativas. Un buen punto de partida es la Coordinadora ONG para el Desarrollo (www.congde.org), que aglutina a las principales organizaciones que trabajan en España. Otra web de consulta es www.canalsolidario.org, que ofrece información sobre el mundo de la solidaridad. El portal tiene un buscador de oportunidades de voluntariado, ya sea en España o en el extranjero. Una vez establecidas las preferencias, el siguiente paso es entrar en contacto con la ONG elegida. Las opciones son muchas, desde estancias solidarias colaborando en proyectos locales hasta cursos de cooperación sobre el terreno, pasando por viajes para descubrir la cultura y el día a día de la población local. Las propuestas provienen desde operadores como Wátina Tours (www.watinatours.com) hasta organizaciones como Solidaridad Internacional, AIPC-Pandora, Setem, Afrikable, Sodepaz, Cerai, Cooperatur, Miradas al Mundo... Otra opción es viajar por libre y relacionarse con ONG locales. En cualquier caso, siempre hay que respetar las costumbres, procurar consumir productos y servicios locales, pagar un precio justo y cuidar el entorno.

Viajar con la maleta cargada de ilusiones
Los mejores viajes nacen de un doble acto de generosidad: uno del que llega y otro del que acoge. Partiendo de esta premisa, la web www.trip-drop.com se ha propuesto unir los intereses de ambos. El objetivo de esta página es poner en contacto a viajeros solidarios con pequeñas comunidades que tienen unas necesidades muy concretas. Por ejemplo, la escuela Kanyumara Primary School, de Namibia, solicita material escolar básico (bolígrafos, cuadernos, gomas de borrar...) para su alumnado, una fotocopiadora ¡y un balón de fútbol para los recreos! Trip Drop ofrece como persona de contacto al director de la propia escuela. Así que los viajeros que vayan a Namibia y que quieran solventar alguna de sus necesidades pueden organizar una visita a la escuela, y así conocer de primera mano el entorno en el que viven los chavales y sus familias. De esta forma, no hay ningún tipo de intermediarios ni procesos burocráticos. La relación es directa y personal entre el que necesita ayuda y quien está dispuesto a suministrarla. La web dispone de un buscador geográfico con las distintas solicitudes de apoyo. La mayor parte provienen de África, Asia y Suramérica, aunque también hay alguna de países europeos. Por supuesto, esta web no solo está pensada para los llamados viajeros solidarios. Todos aquellos que necesiten ayuda pueden enviar sus necesidades al portal. En ningún caso, eso sí, es posible solicitar ayuda económica; solo se aceptan objetos, medicamentos o alimentos no perecederos. Además, conviene tener en cuenta la limitada capacidad logística de los viajeros. Sin duda, esta forma de viajar aporta una nueva perspectiva respecto a la realidades locales y propicia una relación mucho más cercana entre los viajeros y la población autóctona. www.trip-drop.com